Diario Sur

El pinchazo alemán siembra de dudas una Eurozona sostenida por España

Trabajadores alemanes en una planta de Porsche en Stuttgart. :: Michael Dalde / reuters
Trabajadores alemanes en una planta de Porsche en Stuttgart. :: Michael Dalde / reuters
  • El PIB del bloque de la moneda única creció solo el 0,3% en el tercer trimestre lastrado también por Francia y pese al despertar italiano

Para lo bueno y lo malo, siempre Alemania. Es el mejor termómetro para casi todo en una Eurozona alicaída que continúa sin saber cómo crecer de forma sostenible y robusta. Y Berlín, ayer, no dio buenas noticias a Bruselas. La gran potencia del bloque «está perdiendo impulso» debido al parón de sus exportaciones y creció sólo un 0,2% en el tercer trimestre, lo que ha supuesto un inesperado frenazo que ha provocado un revés a la moneda única, cuyo PIB se incrementó el 0,3%, una décima menos que la UE (los 28). La foto muestra a Alemania como lastre «penalizada por las dudas del 'brexit'», y España, de nuevo, como gran locomotora, ya que logró crecer el 0,7% entre julio y septiembre.

Los datos publicados por la agencia estadística comunitaria, Eurostat, suponen un jarro de agua fría en el peor momento, con una UE todavía en 'shock' por la victoria de Trump. Lo advirtió el lunes el vicepresidente del BCE, Vitor Constancio: «La economía mundial encara de nuevo un grado anormal de incertidumbre». El nuevo inquilino de la Casa Blanca ha prometido una política de expansión fiscal masiva, de la mano de un preocupante proteccionismo. América lo primero. Esto, advierte el equipo de Mario Draghi, es pan para hoy y hambre para mañana. Ojo, vienen curvas.

Lo que ocurre en Estados Unidos tendrá un efecto casi automático en Europa, sostenida por la respiración asistida del BCE más 'político' de su historia. Pese a lo mucho que está haciendo Draghi, el euro sigue atrapado en una espiral de crecimiento exiguo en un contexto de tipos cero, masiva liquidez y el petróleo bajo mínimos. De hecho, el crecimiento interanual de la Eurozona fue de sólo el 1,6%. Se barruntan negros nubarrones ya que el Eurobanco podría decidir a final de año ir reduciendo los estímulos obligado por el repunte de la inflación. Y sin el BCE...

Por eso Constancio volvió a insistir en pedir a los gobiernos que diseñen políticas fiscales destinadas al crecimiento. Primero, en beneficio propio, y segundo, para ir contrarrestando las hipotéticas medidas de Trump. Las cifras de ayer corroboran estas advertencias, con Alemania y Francia creciendo al 0,2%, e Italia al 0,3%, aunque este caso fue una de las notas positivas ya que en el segundo trimestre fue el 0%. Se trata de las tres grandes potencias y las tres siguen muy débiles.

Como viene siendo habitual, la nota positiva fue la de la cuarta potencia del euro. España consolidó su crecimiento intertrimestral e interanual, ya que el aumento del PIB respecto al mismo periodo del año pasado fue del 3,2%. Nada menos que el triple de Francia e Italia (1,1 y 0,9%, respectivamente) y el doble que Alemania y la Eurozona (1,7 y 1,6%). De las cuatro grandes, España es la mejor, pero hay otros países que le superaron en el tercer trimestre. Destaca, por ejemplo, Portugal, que registró un 0,8%, la cifra más elevada en mucho tiempo que le sirvió para liderar la Eurozona. En el conjunto de la UE, Bulgaria también logró emularla.

Mejora de la previsión

Precisamente, el buen ritmo de la economía española provocará una revisión al alza en las próximas semanas de las previsiones incluidas en el cuadro macroeconómico. «Se espera cerrar este año 2016 con un crecimiento en torno al 3,2%», aseguró ayer la nueva secretaria de Estado de Economía, Irene Garrido. Una cifra que supone tres décimas más que la anterior proyección enviada a Bruselas en julio. Precisamente, la Comisión Europea también mejoró hace unos días el crecimiento de España hasta el 3,2%. Una cifra que coincide con la estimación del Banco de España y la CEOE. Asimismo, el FMI elevó al 3,1% el avance del PIB para este ejercicio.

El pasado viernes el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, también avanzó que el PIB de España avanzará un 2,5% en 2017, lo que supone dos décimas más que la anterior proyección y una estimación un poco más optimista que el 2,3% anunciado por la Comisión Europea. Con este mayor impulso el Ejecutivo confía en poder limitar los ajustes para cumplir el déficit.