Diario Sur

¿Unas cuentas públicas presentadas en febrero?

  • El Ejecutivo prima el acuerdo con otros partidos para garantizar el apoyo a los Presupuestos aunque se retrase su tramitación

Durante los meses en los que el Gobierno estuvo en funciones, tanto el presidente Mariano Rajoy como los ministros, especialmente los económicos, repitieron hasta la saciedad la urgencia de aprobar unos nuevos Presupuestos para garantizar el crecimiento económico y cumplir la senda de estabilidad comprometida con Bruselas. De hecho, este argumento fue utilizado como medida de presión para que partidos de la oposición como el PSOE permitieran la investidura de Rajoy. Sin embargo, una vez desbloqueada la situación y con un Ejecutivo ya formado y con plenas facultades, parece que los tiempos se han relajado. Incluso no se descarta que las cuentas se presenten en enero o febrero.

Así, en los dos primeros consejos de ministros de la legislatura no se ha abordado el techo de gasto, primer paso para los Presupuestos y referencia para que las comunidades puedan hacer sus cuentas gracias a la previsión de los ingresos procedentes del Estado. De hecho, las conversaciones entre el Gobierno y la oposición sobre este asunto apenas acaban de comenzar, según confirmó ayer Rajoy. También es verdad que el Ejecutivo ha renovado rápidamente el equipo que acompañará a Cristóbal Montoro en Hacienda con la entrada de tres nuevos secretarios de Estado, incluido el de Presupuestos con Alberto Nadal.

Pero, ¿qué calendario maneja el Gobierno? El primer paso será la convocatoria de un Consejo de Política Fiscal y Financiera que apruebe el reparto del déficit de 2017 entre las administraciones. Después se aprobará el techo de gasto y actualizará el cuadro macroeconómico, algo que debería ocurrir este mes. A partir de ahí comenzarían las verdaderas negociaciones. Fuentes de Hacienda insisten en que no quieren presentar unos Presupuestos que no tengan una base mínima acordada con otros partidos, especialmente Ciudadanos y el PSOE, para evitar su veto en el Congreso. Esa es su prioridad, aunque retrase la tramitación. Sólo tendrían unas tres semanas antes de que la Cámara baja cierre por Navidad. Si no se ha llegado a un acuerdo antes, puede que el proyecto no se presente hasta que el Congreso reabra en enero (se prorrogarían automáticamente los de 2016). Después, si se tramitan con urgencia, podrían aprobarse en dos meses (como el año pasado). Tampoco sería la primera vez que se retrasan tanto. Rajoy ya presentó las cuentas de 2012 en marzo y se aprobaron en el Congreso en junio, aunque entonces tomó posesión a finales de diciembre.