Diario Sur

UGT quiere fijar un mínimo y un máximo de subida salarial para 2017

  • El sindicato planteará una horquilla entre el 2% y el 4% para que las empresas incrementen el sueldo de sus trabajadores según su situación económica

Queda poco más de mes y medio para que termine el año y todavía no hay una propuesta de subida salarial para 2017. Es el único fleco que queda por atar dentro del III Acuerdo Interconfederal para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), al que todavía le queda un año de vigencia y en el que se contempla que en el último trimestre de 2016 se debería llegar a un consenso sobre las remuneraciones de los trabajadores. En ello están los sindicatos y la patronal, que comenzaron a reunirse el pasado 20 de septiembre y hoy, jueves, mantendrán su tercera cita. Y aunque nadie habla ni de dígitos ni de desencuentros, ninguna de las partes parece dispuesta a moverse de su posición.

UGT tiene claro que «es el momento de la recuperación del salario de los trabajadores» y para ello proponen que la subida para 2017 tiene que fijarse en torno a una banda salarial que dependa de la situación económica y recuperación de las empresas. Su objetivo es marcar un suelo, que en ningún caso puede estar por debajo del 1,5% (subida acordada para este año 2016) y que se ha de aproximar al 2%, y un techo que podría situarse en el entorno del 4%. Así lo reveló a este periódico el secretario de Política Sindical, Gonzalo Pino, quien explicó que el tope que se marcan lo han hecho en base a la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores durante la crisis; desde 2009 a 2014 las remuneraciones cayeron por encima del 6% y se ha recuperado alrededor del 2% debido a la baja inflación, por lo que aún queda por ganar el 4% restante.

«Si queremos que la recuperación llegue al bolsillo de todos, después de esta crisis es necesario que los trabajadores recuperen poder de compra», defendió el número dos de UGT, que sostuvo que la patronal en la reunión de hoy debería proponer un dígito, tal y como se acordó en el anterior encuentro, puesto que el fin del año está a la vuelta de la esquina y «queda poco margen».

Amenaza de movilización

La CEOE, por el momento, también se niega a dar un dígito y espera que los sindicatos muestren sus cartas. Su planteamiento es «muy sencillo: no alejarse de la realidad». El director de su departamento de relaciones laborales, Jordi García Viña, hizo hincapié en conversación con este medio en que esa realidad es el 1,08%, el incremento salarial medio pactado en los convenios firmados hasta septiembre. «Esto es lo que han acordado sindicatos y empresarios en las mesas de negociación y ahí no fuerzan a nadie ni establecen mínimos», remarcó García Viña, quien se escudó en que ni siquiera se está llegando al alza del 1,5% recomendado para 2016 en el AENC. Así, manifestó no entender que los sindicatos critiquen que el aumento salarial diste más de cuatro décimas del tope pactado cuando son ellos mismos los que cerraron estos incrementos junto a los trabajadores, máxime cuando el número de empleados regidos por convenio de empresas está disminuyendo y -a su juicio- son los supraempresariales los que siguen funcionando. «Creemos que es muy importante que sean los negociadores los que decidan cada ámbito», defendió.

De esta forma, la patronal muestra su oposición a una de la principales reivindicaciones de los sindicatos a la hora de abordar la negociación colectiva: que las compañías den más importancia al convenio de empresa que al sectorial, de forma que no se puedan descolgar de lo acordado en éste, tal y como ocurre desde que se aprobó en 2012 la reforma laboral, algo que les gustaría no tener que discutir si el nuevo Gobierno deroga esta ley. Solo así se conseguiría que una vez más la subida salarial se quede en «papel mojado para muchos trabajadores», tal y como reivindicó el secretario general de UGT, Pepe Álvarez. CC OO, por su parte, se muestra más cauta. Recalcan que no han manejado dígitos hasta ahora pero que lo que plantean es «una recuperación del poder adquisitivo, lo que significa que los salarios deben incrementarse sin que se agote la productividad y además genere empleo, con cifras que tengan en cuenta el actual contexto económico y social».

Ramón Górriz, secretario de Acción Sindical, explica que esto claramente supone «ir más allá de la inflación», que en 2017 no parece que vaya a situarse precisamente en el 1,08%, según el cuadro macroeconómico que maneja el Gobierno.

El sindicato liderado por Ignacio Fernández Toxo le va a plantear además a la patronal la necesidad de un acuerdo confederal por tres años que incluya contenidos como el empleo, la formación, los salarios, la igualdad, la salud laboral y la seguridad, la participación sindical en la empresa, etc. Górriz confía en que haya acuerdo antes de fin de año y amenaza con movilizar a trabajadores y sindicatos en caso de que no se logre.