Diario Sur

Bruselas pinta un 2017 a la baja que elevará a 8.000 millones el ajuste español

El comisario Pierre Moscovici, durante su comparecencia de ayer en Bruselas. :: efe
El comisario Pierre Moscovici, durante su comparecencia de ayer en Bruselas. :: efe
  • España, que cerrará 2016 con un crecimiento superior al 3%, caerá el año próximo al 2,3% y tendrá el peor déficit de toda la UE hasta 2018

bruselas. El lunes, Eurogrupo y tres ministros por la UE activando la 'operación Bruselas'. El martes, Ecofin y comparecencia en el Parlamento Europeo para pedir sopitas y evitar la congelación de 1.200 millones de fondos estructurales. Y ayer, previsiones macroeconómicas de otoño. No fue la semana fantástica de España en Bruselas, pero casi. Varios apuntes rápidos: el país es la potencia que más sigue creciendo de lejos, pero 2017 será bastante peor que 2016. Menos crecimiento, sí, pero también menos paro. Lo peor, de nuevo, el déficit. Se cumplirá el de este año (4,6%) pero quedará muy lejos el del que viene: 3,8%, frente al 3,1% pactado. Siete décimas que, traducidas en euros, significa un ajuste de 8.000 millones para cuadrar las cuentas, cuando el Gobierno vaticinó hace menos de un mes que rondaría los 5.500.

Muy fría, lluviosa... Gris, como casi siempre. Fue una mañana de locos en una Bruselas noqueada por la victoria de Donald Trump. La comparecencia del comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, estaba prevista para las 11 de la mañana pero se suspendió durante hora y cuarto sin explicar nadie el porqué. Luego se confirmó que lo que estaban haciendo era actualizar el relato, eso de lo que tanto adolece la UE y que tanto va a necesitar en esta nueva prueba de fuego que ahora le llega de EE UU, y que puede convertir estas previsiones en papel mojado.

Crece el populismo, pero la Comisión siguió ayer hablando de déficits y saneamiento de las finanzas públicas. El mensaje transmitido en líneas generales fue positivo al constatarse una bajada del paro, la deuda y el déficit, además de una destacable «resistencia» a 'shocks' como el 'Brexit'. Pero Europa sigue sin saber crecer a tasas precrisis y muestra preocupantes síntomas de estancamiento pese a los vientos de cola propiciados por la baja inflación, el petróleo o Mario Draghi en el BCE. De hecho, se ha revisado el crecimiento de 2017 respecto a las publicadas en mayo, pasando del 1,8% al 1,5% en el caso de la Eurozona. Preocupante es el caso alemán, que pasa del 1,6% al 1,5%, cifras exiguas para la gran locomotora del bloque. No sólo eso. Es que Francia e Italia, segunda y tercera potencia del euro, están peor. Reino Unido, por su parte, sufrirá el efecto del 'Brexit' y crecerá sólo el 1% frente al 1,9% previsto hace medio año.

Moscovici mete prisa

Así que cuando se observan las cifras de crecimiento de España, el reconocimiento comunitario es unánime. Este año crecerá seis décimas más de lo previsto en mayo, hasta el 3,2%, pero en 2017 caerá del 2,5 al 2,3% por las «turbulencias internacionales», explicaron a este periódico fuentes comunitarias. El problema de España, además del paro, se llama déficit, acumular el desfase fiscal más elevado de Europa de largo. Nadie estará peor ni en 2016, ni en 2017 ni en 2018.

Esto significa que el país gasta bastante más de lo que ingresa. Sólo en 2016, más de 46.000 millones (4,6%). Bruselas cree que este año se cumplirá lo pactado (ese 4,6%), pero que en 2017 se dispará hasta el 3,8% frente al 3,1% fijado. Se trata de un ajuste del PIB nominal de unos 8.000 millones que el Gobierno quiere apañar gracias al mayor crecimiento esperado para allanar la negociación presupuestaria en el Congreso.

El problema es que dentro del PIB nominal, la UE exige un esfuerzo estructural del 0,5%, lo que equivale a la horquilla de 5.000 y 5.500 millones de la que se viene hablando. ¿Cómo hacerlo? O se suben impuestos o se recortan gastos. Preguntado al respecto, el comisario Moscovici se limitó a recordar que los compromisos están para cumplirse y que deben enviar el borrador presupuestario a Bruselas lo antes posible.

En relación al resto de indicadores macro, la Comisión constató una mejoría en el descenso de la tasa de desempleo, llegándole a situar en el 16,5% en 2018. Lejos ya del 20% pero a un mundo del 9,2% de la media de la eurozona. Pese a lo defendido por el Gobierno, la deuda pública seguirá 'in crescendo' hasta 2018, pasando del 99,5% de este año al 99,9% del que viene y al 100% de 2018. La excusa es que potencias como Italia acumulan un pasivo del 133%.