Diario Sur

Las medidas para cuadrar las cuentas de gobiernos anteriores

  • Zapatero optó por congelar las pensiones y subir el IVA, mientras Rajoy aumentó más impuestos y recortó en educación y sanidad

El ajuste presupuestario que el nuevo Gobierno deberá afrontar de cara a 2017 no será, ni mucho menos, el primero ni el más duro que se produce desde el inicio de la crisis. De hecho, ejecutivos de distintos colores políticos aprobaron recortes y subidas de impuestos de mayor envergadura de las que previsiblemente recogerán los próximos Presupuestos Generales. Todos esos ajustes buscaban lo mismo: reducir el déficit y cumplir con las exigencias de la Comisión Europea.

Así, el primer gran ajuste se produjo el 12 de mayo de 2010, cuando el presidente José Luis Rodríguez Zapatero anunció, tras fuertes presiones internacionales y de los mercados, la congelación de las pensiones (salvo las mínimas y no contributivas) para ahorrar 1.500 millones de euros y controlar el déficit de la Seguridad Social. Además, rebajó el sueldo de los funcionarios un 5% de media. Con estas medidas y alguna adicional, como la supresión del 'cheque bebé' (ayuda de 2.500 euros a la natalidad), el Ejecutivo acometió un tijeretazo equivalente al 1,5% del PIB (en 2017 el ajuste será del 0,5% si se cumplen las previsiones de crecimiento). Unas medidas que supusieron el principio del ocaso del Gobierno socialista.

Antes de este recorte del gasto público el Gobierno de Zapatero había buscado en 2009 incrementar los ingresos mediante una subida del IVA, tanto del tipo general (del 16% al 18%) como del reducido (del 7% al 8%). Con ello esperaba un aumento de la recaudación de un punto del PIB. Además, el Gobierno socialista recuperó el Impuesto sobre el Patrimonio -el mismo Ejecutivo lo había suprimido en 2007- con la idea de que fuese una medida transitoria. Sin embargo, este tributo todavía sigue vigente y sin visos de eliminarse. En cualquier caso, a pesar de esos duros recortes sociales y subidas impositivas el déficit público apena se redujo dos puntos desde su máximo del 11% y se mantuvo por encima del 9% al final de la legislatura.

El estreno de Mariano Rajoy en la Moncloa vino con una espectacular subida de impuestos para incrementar la recaudación en 6.000 millones. En concreto, elevó el IRPF en todos los tramos (desde un 0,75 puntos en el más bajo hasta siete en el más elevado). Asimismo, subió el IBI para aquellas viviendas con un valor catastral superior a la media de cada municipio.

Más polémico fue todavía la decisión de subir el IVA en 2012 después de haberlo negado hasta la saciedad. El tipo general pasó al 21% y el reducido al 10%. Una medida que fue más dura para algunos sectores como el cultural (cine, teatros...), que pasaron directamente del tipo reducido al general.

Pero el Ejecutivo del PP también decidió ajustar por la vía del gasto. Una de las medidas más polémicas fue la suspensión de la paga extra de Navidad a los funcionarios en 2012. Una paga que han ido recuperando de forma gradual al menos los empleados públicos de la administración general del Estado. El gasto social también fue víctima de un importante tijeretazo en los Presupuestos de 2012 con un recorte de 10.000 millones en materias tan delicadas como sanidad y educación.