Diario Sur

Apuesta por la integración del luso BPI sin mirar más opciones

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, se mostró ayer seguro de poder cerrar la adquisición del banco portugués BPI antes de que acabe el año. Se trata de una prioridad para la entidad, que descarta por ahora adentrarse otras operaciones similares, como podría resultar de la subasta de BMN, si así lo decide el FROB. Para Gortázar, «BPI supondrá un esfuerzo muy importante en los próximos 12 o 24 meses».

También aclaró que el plan estratégico de la firma hasta 2018 no contempla operaciones corporativas, aunque reconoció que no pueden decir «nunca jamás porque sería cerrar puertas a los accionistas».

El beneficio de CaixaBank se situó en los 970 millones en los nueve primeros meses del año, lo que supone una caída del 2,6% con respecto al mismo periodo de 2015. En aquella ocasión se incluían los efectos extraordinarios de la integración de Barclays.

El grupo ha reducido las provisiones realizadas en un 33,3% hasta 1.177 millones. El margen de intereses ha superado los 3.080 millones, esto es, un 6,9% menos que el año anterior.

La cartera sana de crédito continúa la tendencia de recuperación con un incremento del 0,3% en 2016, y los créditos sobre clientes brutos ascienden a 205.100 millones, con mejora de la nueva producción en comparación con el tercer trimestre de 2015: el hipotecario mejora un 43%, el de consumo un 44% y el de empresas más de un 11%. La tasa de mora de sus créditos se sitúa en el 7,1% de su cartera.