Diario Sur

Telefónica reduce a la mitad su dividendo en «un ejercicio de realismo»

El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete. :: andrea comas / Reuters
El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete. :: andrea comas / Reuters
  • La operadora, que redujo un 22% sus ganancias hasta septiembre, quiere dedicar la caja a recortar deuda para no depender de «factores externos»

madrid. La mano de José María Álvarez-Pallete al frente de Telefónica empieza a notarse ya, y no solo por su decidido avance en el campo digital. El grupo anunció ayer una fuerte reducción de su dividendo -un 53% menos para 2016 (0,55 euros) y otro 73% menos para 2017 (0,40 euros)- que pone fin a una política de aumentos sensibles en el reparto de beneficios entre sus accionistas que estaba lastrando su caja (el año próximo se ahorrarían 1.900 millones).

Y lo hizo al tiempo que presentaba unos resultados mejores de los que esperaba el mercado, pero que arrojan claroscuros. Hasta septiembre la compañía redujo ganancias un 22% hasta los 2.225 millones de euros, si bien en el tercer trimestre se recuperó con una mejora del 38,5% (983 millones de beneficio). La explicación es que en el primer semestre volvió a incluir las cuentas de su filial británica 02 pero, a la vez, ha perdido el impacto fiscal que se apuntó por su venta frustrada. Los ingresos del grupo bajaron un 6,7% hasta 38.315 millones, mermados de nuevo por el cambio negativo de divisas. A diferencia de los últimos años, la noticia positiva vino de España -donde facturó un 3,4% más gracias a sus paquetes convergentes de Movistar Fusión, cuya demanda crece casi un 8% interanual- en contraste con el descenso del negocio exterior, de forma más acusada en Hispanoamérica (-15%), excluida Brasil (-5%), y Reino Unido (-12%).

Para los analistas de bancos y firmas de inversión lo mejor son dos aspectos que no suelen ocupar los grandes titulares. De un lado, la deuda neta bajó de su frontera histórica de los 50.000 millones (quedó en 49.984 millones al cierre del tercer trimestre, 2.584 menos que en el anterior); por otro, su generación de caja se ha disparado un 92% desde enero hasta los 2.315 millones.

Es más, en Telefónica estiman que ese flujo de caja puede llegar hasta los 4.000 millones a fin de año. Y ese dinero, en vez de dedicarse sobre todo al dividendo como hasta ahora, servirá para seguir reduciendo deuda. Con ese cambio, destacó Álvarez-Pallete, «no deberíamos depender nunca más de factores externos para desapalancarnos».

Sin embargo, no cierra la puerta a otras medidas «inorgánicas» -«todas las que se pueda pensar» (venta de activos, salidas de filiales a Bolsa...), apostilló-, si bien se libera de presiones para hacerlas. «Ya no tenemos prisa -dijo-, simplemente las ejecutaremos cuando tengan sentido estratégico y creen valor».

Su plan, «un ejercicio de realismo» según la compañía, fue bien recibido por los analistas, pues la rentabilidad por dividendo que ofrecerá desde ahora (4,6%) se ajusta más a un mercado que tampoco la castigó en exceso. Sus acciones bajaron ayer un 1% hasta los 9,15 euros.