Diario Sur

Siete de cada 10 españoles no trabajarían a tiempo completo tras jubilarse

Un grupo de jubilados jugando al dominó. :: jon nazca / reuters
Un grupo de jubilados jugando al dominó. :: jon nazca / reuters
  • Dos tercios sí aceptarían, sin embargo, hacerlo a media jornada si lo pueden compatibilizar con la pensión completa

madrid. Seguir trabajando cuando uno se jubile, sí, pero solo bajo ciertas condiciones. Este es el parecer mayoritario de los españoles, pues dos de cada tres aceptarían hacerlo si es a media jornada y manteniendo la pensión completa.

Así se desprende de un estudio realizado por la aseguradora Aviva sobre la opinión de la población del país ante el ahorro, la jubilación y el riesgo, cuyas conclusiones se publicaron ayer. El informe también deja claro, por otro lado, que siete de cada 10 españoles no seguirían al pie del cañón, laboralmente hablando, tras llegar a la edad legal de retirarse si eso supone en la práctica seguir trabajando a jornada completa.

El interés creciente por esa circunstancia responde a la propuesta realizada la semana pasada por la ministra de Empleo en funciones, Fátima Báñez, quien abogó por que se pueda compatibilizar el cobro del 100% de la pensión para quienes sigan trabajando más allá del período ordinario de jubilación. Esa referencia está fijada hoy en día en los 65 años y cuatro meses, aunque con la última reforma parcial del sistema (2013) está previsto que aumente de forma progresiva hasta alcanzar los 67 años en 2027.

Hasta ahora sólo se permite compatibilizar el cobro del 50% de la pensión de jubilación con un trabajo por cuenta propia o ajena, ya sea a jornada completa o a tiempo parcial. Con la extensión de esta medida el Gobierno pretende que no se resienta el número de afiliados, de manera que si la empresa quiere prescindir de un trabajador que no quisiera jubilarse tendría que despedirlo o negociar con él.

En cualquier caso, la mayoría de los españoles parecen estar concienciados ya de que se jubilarán más allá de esos 67 años. Así lo creen el 30%, mientras el 78% asume que será el propio Ejecutivo el que termine elevando -con acuerdo de otros grupos políticos, eso sí- esa edad de retiro y a ellos no les quedará más remedio que aceptarlo.

Respecto a la suficiencia o no de la pensión que les correspondería, seis de cada 10 (el 61%) abogan porque una reforma legal obligue a dedicar parte del salario al ahorro para la jubilación. No obstante, son todavía más -tres de cada cuatro (el 76%)- quienes estiman que son las propias empresas las que deberían ofrecer por fuerza a sus empleados un plan de pensiones complementario al sistema público.

La cruda realidad es, sin embargo, que un tercio de los españoles (casi el 34%) no ahorra para el retiro simple y llanamente porque no se lo puede permitir por sus bajos ingresos, mientras que otro 23% dice que sí espera hacerlo en el futuro.