Diario Sur

La tarifa regulada permite ahorrar un 10% de luz frente a la mejor del mercado libre

  • El desplome del precio eléctrico, por la caída del crudo y el impulso de las renovables, provoca una rebaja del PVPC ante la que el sector exige actuar

A pesar del abanico de ofertas que ofrecen las compañías eléctricas a los consumidores para acogerse a alguno de los numerosos planes de ahorro que comercializan, el precio regulado de la luz sigue siendo más competitivo que cualquier promoción existente hasta hoy en el mercado. El ahorro medio de cualquier hogar acogido a esta tarifa determinada por el Ministerio de Industria -el Precio Voluntario del Pequeño Consumidor, o PVPC- ha sido de casi 35 euros en un año.

Esta cifra marca la diferencia entre el precio medio que ha registrado el PVPC en comparación con la mejor de las ofertas en vigor. En concreto, una familia que haya tenido un consumo medio de 3.000 kilovatios/hora en los doce últimos meses habrá abonado en sus facturas 308,89 euros en la parte correspondiente al consumo, según la calculadora habilitada por Red Eléctrica. Este concepto del 'término de energía' corresponde aproximadamente a un tercio del total abonado; los otros dos proceden de la potencia contratada y de los impuestos.

Si ese mismo inmueble quisiera contratar la mejor tarifa disponible en el mercado libre tendría que abonar 343,72 euros en el próximo año, según el comparador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Esta tarifa corresponde a la oferta '100% on-line' de Viesgo. A partir de esa cifra, el coste del resto de paquetes disponibles se incrementan.

Entre ambas opciones -la del precio regulado y la mejor oferta del mercado libre actual-, el ahorro en favor del PVPC asciende al 10%. Aunque en esta diferencia existen muchos matices. El primero de ellos es que mientras que las promociones que comercializan por su cuenta las empresas suelen aportar un coste estable, en el caso de la tarifa regulada no sólo cambia diariamente, sino que lo hace incluso cada hora, si el consumidor dispone de contador inteligente.

Nadie puede aventurar cuál será el precio exacto del PVPC en los próximos días, semanas o meses, y ésa, la incertidumbre, es el mayor riesgo que entraña esta tarifa. Aunque, en cualquier caso, casi siempre ha resultado ser la más barata posible. Y ha sido así gracias a las fuentes de generación: las renovables han llegado a aportar hasta un 50% de la energía consumida en meses como abril y mayo. Y, al mismo tiempo, los derivados del petróleo, clave para algunas centrales tradicionales, también han reducido el coste de generación por la caída del crudo.

Con todas estas variables, la negociación del precio de la electricidad en el mercado mayorista determina el coste que después se aplica en la factura. La media de octubre se encuentra en los 51 euros por megavatio/hora, la misma del mismo mes de 2015. Y los futuros -las apuestas con los que se negocian los precios a medio plazo- apuntan a que subirá en noviembre y diciembre, para descender a partir de enero.

Una elección compleja

Cada vez son más los usuarios que optan por contratar la modalidad de tarifa del mercado liberalizado, y menos quienes permanecen en la del precio regulado. Desde enero a mayo, el sistema del PVPC ha perdido más de 355.000 clientes, frente a los más de 380.000 que ha ganado alguna de las ofertas comerciales del sector. En cualquier caso, aún se encuentran bajo el paraguas del precio regulado un 47% de los clientes de todo el país.

Pero la elección no termina de ser fácil. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) denunció la semana pasada a las grandes compañías del sector ante la CNMC por generar confusión entre los consumidores al no separar de forma clara el precio regulado de las ofertas liberalizadas. La asociación recuerda que estas prácticas «están prohibidas por la ley» y su efecto causa «un perjuicio notable a los consumidores que en su gran mayoría desconocen con quién están contratando la electricidad».

Más margen y bono social

Por su parte, las grandes corporaciones insisten en que se debe reforzar el mercado liberalizado frente a la presencia masiva de un precio regulado. Lo vienen recordando desde hace años. Y así lo volvía a recordar hace una semana el presidente de la patronal que integra a las grandes industrias eléctricas (Unesa), Eduardo Montes: «La liberalización total del mercado es uno de los asuntos a resolver por el próximo Gobierno».

También apuntó que, entre los deberes del futuro Ejecutivo, se encuentra la revisión del margen de comercialización que ingresan las eléctricas en la tarifa del PVPC. Así lo determinó una sentencia del Tribunal Supremo fallada el pasado mes de junio, y que el Consejo de Ministros está pendiente de materializar. A raíz de ese fallo del Alto Tribunal, la CNMC emitió un informe en el que aconsejaba incrementar esta retribución en un 31%, desde los cuatro a los 5,25 euros Mw/h.

Se trataría del último impacto que sufriría la tarifa regulada, a expensas de lo que Industria pueda decidir también en torno al futuro del bono social, el descuento del 25% en la parte del consumo del que gozan las familias vulnerables, cuya revisión también reclama el sector.