Diario Sur

Mario Draghi gana tiempo y lo deja todo para el 8 de diciembre

  • El presidente del BCE mantiene las compras mensuales en 80.000 millones y asegura que el programa «no terminará de forma abrupta»

bruselas. Será en diciembre. El día 8, para más señas. «Las decisiones que tomemos entonces le dirán qué queremos hacer en los próximos meses». Ayer no tocaba. Pasapalabra versión Fráncfort. El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, se limitó a ganar tiempo y mantener la incertidumbre sobre el futuro del programa de compra masiva de deuda que teóricamente expira en marzo de 2017. «No hemos debatido sobre su futuro ni tampoco sobre una posible reducción del volumen actual de compras ('tapering')», cifrado en 80.000 millones al mes. La única pista que dejó fue esta: «No es probable un final abrupto del programa (...) No está en la mente de nadie que termine de forma brusca». ¿Entonces? Paciencia.

La penúltima reunión de 2016 sirvió para que el Consejo de Gobierno ratificase su apuesta por los tipos de interés al histórico 0% y mantener la tasa de facilidad de depósito en el -0,4%. Se volvía a hablar de una bajada para mantener la presión sobre las entidades (es lo que pagan por dejar el dinero en la ventanilla de Fráncfort) y, por ende, ganar algo de margen en sus compras mensuales (la deuda adquirida no puede rendir por debajo del -0,4%). Pero el BCE decidió guardarse este as bajo la manga. De hecho, es uno de los que más posibilidades tiene de activarse.

Será para la festividad de la Inmaculada cuando el sanedrín del instituto emisor contará con las nuevas previsiones macroeconómicas que avanzarán por primera vez qué podría pasar en 2019. Las últimas fueron publicadas en septiembre, y aunque el crecimiento se revisó ligeramente al alza para este año (del 1,6 al 1,7%), en 2017 sucedió lo contrario (del 1,7 al 1,6%). En 2018, sigue igual: en el 1,6%. Respecto a la inflación, el gran termómetro por el que se guía el BCE, no se mueve ni una coma: el 0,2%, el 1,2% y el 1,6%, respectivamente, cuando el objetivo es que esté próxima pero debajo del 2%.

Tras la evolución al alza de la inflación -en agosto fue del 0,2% y en septiembre del 0,4%-, Draghi matizó que aún queda tiempo para que se recuperen los niveles óptimos. Hasta que no se consiga, apostilló, «el BCE seguirá usando todos sus instrumentos legales a su alcance hasta marzo de 2017 o más allá». Obviamente recalcó que las medidas «no serán para siempre».