Diario Sur

La UE se inclina por revisar la multa histórica a Intel de 1.060 millones

Una multa récord que puede terminar en papel mojado. Esa es la conclusión del informe presentado ayer por el abogado general de la UE, que defendió ante el Tribunal de Justicia Europeo (TJUE) la necesidad de revisar a fondo la sanción histórica de 1.060 millones de euros impuesta a la multinacional Intel en 2009.

Siete años después, sigue siendo el castigo más elevado impuesto desde Bruselas a una empresa por prácticas de monopolio. Aunque es probable que termine siendo borrada de los registros si el TJUE, haciendo caso al abogado general -lo que ocurre en el 80% de los casos- ordena abrir un nuevo procedimiento contra el fabricante estadounidense de chips al entender que los hechos constatados por las autoridades de Competencia no serían suficientes para concluir que se vulneró la ley.

La Comisión consideró que los descuentos de Intel -que controlaba el 70% del mercado- a cuatro grandes fabricantes de ordenadores (Dell, Lenovo, HP y NEC), a cambio de exclusividad en la venta de sus procesadores, «son incompatibles con una competencia no distorsionada en el mercado común». Además, les pagó para que retrasaran el lanzamiento de productos con chips de su rival, AMD.