Diario Sur

Seis de cada diez jubilados cobra una pensión inferior a los 1.000 euros

  • El 45% afirma tener dificultades para llegar a fin de mes, mientras un 38% de los mayores de 65 años presta ayuda económica a familiares

El término mileurista puede extenderse ya a más de la mitad de los jubilados españoles. De hecho seis de cada diez pensionistas (un 57%) cobran menos de 1.000 euros al mes. La situación es todavía peor para un 38% de las personas mayores de 65 años que apenas vive con ingresos inferiores a 750 euros. Una situación que contrasta con el 6% que obtiene unos recursos superiores a los 2.000 euros, según el estudio ‘La revolución de la longevidad y su influencia en las necesidades de financiación de los mayores’ presentado este miércoles por la Fundación Edad&Vida y VidaCaixa.

El trabajo también muestra que los recursos percibidos resultan insuficientes para un elevado porcentaje de pensionistas. En concreto, el 45% de los jubilados afirma que tiene problemas para cubrir sus necesidades, una cifra que se eleva al 51% en el caso de las mujeres. Las dificultades resultan comprensibles si se tiene en cuenta que, según el estudio, los mayores de 65 años tienen un gasto medio mensual de 953 euros. La mayor parte de los ingresos se destinan a vivienda y necesidades básicas. Así, la factura de la luz, agua, gas, comunidad o teléfono consumen mensualmente el 31% del total del presupuesto (295 euros). Por su parte, la alimentación, ropa y productos de limpieza suponen el 35% (332 euros). A la salud (seguros, medicamentos, dentistas, etc.) se dedican 104 euros, mientras que los 171 euros restantes se destinan al ocio.

Sin embargo, y a pesar de que una gran parte de los jubilados sean mileuristas, la crisis económica y el desempleo masivo han provocado que los pensionistas sean el sustento de muchas familias que no tienen la posibilidad de obtener otros ingresos. En este sentido, el estudio resalta que un 38% de los jubilados reconocen que prestan ayuda económica a sus parientes. El importe medio mensual de esta ayuda asciende a 51 euros.

El estudio, realizado por expertos de las universidades de Valencia, Extremadura y Castilla-La Mancha, también señala que la pensión pública es la única fuente de ingresos para siete de cada diez personas mayores de 65 años. Por contra, un 30% de los jubilados obtiene además rentas por vías alternativas que provienen principalmente de productos financieros (29%), planes de pensiones (22%) y alquileres (13%). Según el informe esta aportación extra es la que permite a estas personas situarse en la parte alta de los ingresos para este colectivo.

Pero la preocupación de los pensionistas también se extiende a su futuro. Así, un 22% afirma que probablemente no dispondrán de suficiente patrimonio para cubrir sus necesidades en los próximos años. Ante esta percepción, un 56% de las personas mayores de 65 años prefiere ahorrar por si tiene que afrontar algún imprevisto. Sin embargo, el 40% señala que no puede hacerlo porque carece de ingresos suficientes y, por el contrario, un 4% prefiere gastar todos sus ingresos sin pensar en posibles contingencias.

Menos poder adquisitivo

Precisamente, el el Gobierno prevé que la ‘hucha’ de las pensiones quede vacía a finales del próximo año por el elevado déficit de la SeguridadSocial, que en 2016 alcanzará máximos históricos con unos 19.000 millones, según el plan presupuestario enviado a Bruselas. En este sentido, los autores del estudio apuntan a que la revalorización anual de las pensiones será «inferior» al crecimiento de los precios, derivando en una «importante pérdida de poder adquisitivo para los pensionistas en sus últimos años de vida».

En este sentido, los expertos ponen el ejemplo de que una persona de 27 años que perciba en la actualidad unos ingresos netos de 20.000 euros cuando se jubile a los 67 años habrá cotizado lo suficiente para percibir una pensión pública de 1.456 euros al mes. Una cifra que si se tiene en cuenta la inflación sólo le servirá para cubrir sus necesidades dos años.