Diario Sur

La empresa familiar da un severo suspenso a la situación política y pide «estabilidad»

El Rey, junto al presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente del IEF, Ignacio Osborne. :: efe
El Rey, junto al presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente del IEF, Ignacio Osborne. :: efe
  • Con una nota de 1,79 sobre 9 empeora la cifra del año pasado, mientras una de cada cuatro compañías prevé un crecimiento «frágil»

La coruña. Serio toque de atención de las empresas familiares a la situación de bloqueo político que vive el país desde hace más de 300 días. Estas compañías, que equivalen al 90% de las sociedades españolas y que generan el 60% del PIB y el 70% del empleo, calificaron con 1,79 puntos sobre 9 la situación política, según una encuesta realizada ayer en el marco del XIX Congreso Nacional de la Empresa Familiar que se desarrolla en La Coruña. Una nota muy pobre que empeora el 2,08 concedido el año pasado y se convierte en la tercera más baja de la serie histórica. Este severo veredicto es significativo habida cuenta de que en esa asociación empresarial se encuentran algunas de las grandes compañías españolas, como Inditex, Mercadona o el Santander.

Sin duda, las dificultades para formar Gobierno tras dos elecciones generales y la posibilidad de acudir a unos terceros comicios preocupa a estas empresas, al ver en esta inestabilidad un riesgo para la evolución económica. «La confianza es el principal aliado de la inversión, y por el contrario, la incertidumbre su mayor enemigo», afirmó el presidente del Instituto de Empresa Familiar, Ignacio Osborne. El máximo responsable de la asociación dejó claro que el país necesita «estabilidad institucional, regulatoria y económica para consolidar la etapa de crecimiento». Asimismo, el Rey calificó a estas compañías como «la columna vertebral de la economía española» durante la intervención inaugural de la jornada. Felipe VI elogió su «compromiso social» y «crecimiento sostenible».

Pese a todo, no es la peor evaluación que recibe el escenario político. De hecho, la nota más baja fue en 2014 con 1,08 puntos. En aquella ocasión ya se vislumbraba un panorama político complejo con la fuerte irrupción de nuevas formaciones como Podemos. También influyó la aparición de graves casos de corrupción como la Operación Púnica. Por su parte, la segunda peor calificación de la situación política fue en 2009 con un 1,18.

Las empresas son más optimistas con la situación económica actual, que recibe 5,31 puntos sobre 9, la misma nota que el pasado ejercicio. Sin embargo, también las dudas empiezan a instalarse en este ámbito. De hecho, una de cada cuatro compañías augura un crecimiento «frágil» en 2017 y la mayoría (70%) apenas esperan un «moderado» aumento de la actividad con una limitada creación neta de empleo. Una visión prudente que va en línea con las previsiones del Gobierno y los organismos internacionales sobre la ralentización económica el próximo curso.

Así, un 59% de las empresas estiman que aumentarán la cifra de ventas en 2017, frente al 36% que cree que serán similares y un 5% que consideran que disminuirán. A más largo plazo (3 años), el 82% de las empresas encuestadas esperan elevar su facturación y un 87% prevé incrementar las inversiones en España.

Unidad de mercado

La desaceleración económica prevista para 2017 también se traslada al mercado laboral. Así, un 52% de los encuestados estima que el próximo año mantendrá o reducirá los niveles de empleo, frente al 48% que prevé incrementar la plantilla.

Por otra parte, las encuestas familiares consideran que la prioridad para el próximo Ejecutivo debe ser la simplificación administrativa y unidad de mercado, seguido de un pacto por la educación. En tercer lugar se sitúa una reforma del mercado laboral y la reforma del sistema de financiación autonómica. En último lugar queda la consolidación fiscal.