Diario Sur

Ataque directo a las «poltronas» políticas

En los cuatro correos electrónicos redactados antes de la salida a Bolsa de Bankia, José Antonio Casaus tocó todos los palos de la entidad, incluido a su equipo directivo. Tras apostar por la llegada de una entidad extranjera que se hiciera cargo del banco, el inspector señalaba que era «posible», pero reconocía: «Otra cosa es que los políticos que gestionan Bankia no quieran explorar esa vía para no perder sus poltronas ni su herramienta de financiación». No fue la única referencia contra la cúpula del banco. Casaus diseccionaba un diagnóstico en el que insistía en la necesidad de un gobierno interno «mejorable» y unos gestores «desalineados entre sí y desacreditados ante el mercado». Eran «los mismos que han conducido a esta situación» de inestabilidad. A todos ellos les achacaba «un perfil marcadamente político».