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El temor a un 'Brexit' duro alerta al Gobierno y preocupa a las empresas

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ayer junto a la primera ministra británica, Theresa May. :: Juan Medina / reuters
El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ayer junto a la primera ministra británica, Theresa May. :: Juan Medina / reuters
  • Rajoy se compromete ante May a «defender los derechos» de los ciudadanos y las compañías españolas en el Reino Unido

La salida del Reino Unido de la UE todavía no ha empezado a negociarse, pero el tono de las declaraciones de ambas partes se ha endurecido en los últimos días y ha desatado el temor en los mercados y el mundo empresarial a un 'Brexit' duro. Es decir, a que Reino Unido se quede sin acceso al mercado interior comunitario sin ningún tipo de acuerdo bilateral especial como los existentes actualmente entre los Veintiocho y terceros países como Noruega o Suiza. Una posibilidad que ha puesto en alerta al Gobierno español por los perjuicios que podría suponer para las compañías y los trabajadores españoles en el país británico. Así se lo hizo saber ayer el presidente Mariano Rajoy a la primera ministra británica, Theresa May, en su visita a La Moncloa.

La prioridad del Ejecutivo es defender «los derechos de los ciudadanos y de las empresas españolas para que no se vean perjudicados por la nueva situación», según recoge un comunicado emitido ayer por el Gobierno ante la ausencia de una rueda de prensa conjunta, como suele ser habitual en estos casos. Asimismo, el presidente en funciones también se comprometió a velar por «los intereses de los ciudadanos británicos residentes y los millones de turistas» de las islas que visitan España cada año (son el principal mercado emisor).

La relación empresarial, comercial e incluso de flujo de personas es muy estrecha entre ambos países. Por eso, la forma en que se lleve a cabo la salida del Reino Unido del club comunitario incidirá más o menos en la actividad económica de ambas partes. De momento, desde que los defensores del 'Brexit' se impusieran en el referéndum el pasado junio el efecto más importante que han sufrido las empresas españolas con presencia en el Reino Unido ha sido la fuerte depreciación de la libra, que se encuentra en sus niveles más bajos en tres décadas. Una situación que perjudica el balance de las compañías en comparación al euro.

«España es el país más afectado por el 'Brexit'», señala Santiago Carbó, director de Estudios Financieros de Funcas, por los enormes vínculos existentes. Así, este experto recuerda la gran presencia del sector financiero. En concreto, los bancos españolas tienen en su poder 360.000 millones en derechos de deuda pública y privada británica, que podría llegar a los 500.000 millones si se suman otros activos como seguros, según los datos del Banco Internacional de Pagos. Sin duda, Santander y Sabadell serían los más afectados por su mayor presencia en la isla.

Pero Carbó también señala otros sectores en peligro como las aerolíneas, con IAG (el consorcio formado por Iberia y British Airways) en primer plano. También tienen importantes intereses compañías relevantes como Iberdrola y Telefónica. En total, más de 250 sociedades españolas tienen presencia en Reino Unido.

Carbó asegura que si se impone el 'Brexit' duro el mayor impacto se notará por el lado de la demanda británica, que se reducirá. En este sentido, el también catedrático de Economía de la Universidad de Bangor (Reino Unido) advierte que se pondría en peligro el superávit comercial (5.647 millones en 2015) que actualmente disfruta España respecto al país británico. Reino Unido es el cuarto destino de las exportaciones españolas con una facturación de 18.231 millones de euros en 2015. Además, es el sexto mercado de importaciones para España con 12.583 millones .

Captar inversiones

«Si hay un 'Brexit' duro significa que todos los productos británicos tendrán un arancel», señala Federico Steinberg, investigador principal del Instituto Elcano. Como es lógico este escenario tendría un impacto muy negativo para la economía británica, que podría perder inversiones. Y es ahí donde surge la oportunidad para España y otros países comunitarios al poder captar esos recursos. Además, la situación en que quedarán los trabajadores comunitarios es otra incógnita. En este sentido, Steinberg advierte de que Reino Unido podría sufrir «una fuga de talento» con graves repercusiones para su economía a largo plazo.