Diario Sur

Enrique de la Torre, exsecretario del consejo de Caja Madrid. :: efe
Enrique de la Torre, exsecretario del consejo de Caja Madrid. :: efe

El exsecretario de Caja Madrid tumba la versión de los exconsejeros

  • De la Torre sostiene que las tarjetas 'black', que bautizó así por ser «neutrales» a efectos del IRPF, solo eran para «gastos de empresa»

madrid. Hubo que esperar al último día de los interrogatorios a los 65 ex altos cargos de Caja Madrid y Bankia acusados por el despilfarro de las tarjetas 'black' para que saltara la principal sorpresa del juicio. Pese a lo dicho por buena parte de ellos en sus declaraciones, parece ganar enteros la tesis de que esas tarjetas no serían un complemento retributivo sino que solo servirían, como otras comunes en muchas empresas, para realizar gastos de empresa. Así sería, al menos, en el caso de quienes formaban parte del consejo de administración de ambas entidades pero sin cargo ejecutivo.

Esa es la versión que presentó ayer Enrique de la Torre, que fue secretario del consejo de administración entre 1996 y 2009 -prácticamente durante toda la presidencia de Miguel Blesa-, dejó muy en entredicho a buena parte de sus compañeros de banquillo al explicar que la única retribución como tal que tenían esos consejeros eran las dietas de asistencia. «Con ellas -explicó- se compensaban los gastos, las funciones consultivas y las responsabilidades que conlleva el cargo».

Trató en todo momento de dejar claro que las denominadas 'black' no formaban parte del sueldo de los miembros del consejo, ni tampoco eran una remuneración específica para ellos. De hecho, apuntó, no hay artículo alguno en los estatutos de la caja de ahorros que justificara que unas tarjetas que solo debían servir para gastos profesionales se «desviaran» hacia desembolsos particulares y de interés personal. Tan claro tenía ese aspecto, señaló, que «nunca se llevó el tema a la comisión de retribución porque allí no se veían ningún tipo de gastos».

El fiscal Alejandro Luzón, muy interesado en que aclarara si todos los miembros del consejo podían distinguir bien cuáles eran los usos permitidos para sus tarjetas, le insistió sobre la cuestión. «No hay más que ver la composición del Consejo, secretarios de Estado de Hacienda, de Comercio, un presidente de la patronal...» para ver que «todos ellos sabían mejor que yo lo que era una tarjeta de gastos de representación», le respondió el exsecretario para justificar que, a su juicio, todos ellos tenían capacidad de sobra para entender las diferencias.

En cuanto al resto de acusados que sí ocupaban puestos ejecutivos en Caja Madrid sostuvo que disponían de una tarjeta como complemento retributivo y otra para gastos de empresa. «La diferencia está en que nosotros éramos empleados y ellos administradores», añadió sobre los consejeros en general.

Respecto al intento de algunos acusados de exculparse en que fue él quien les dijo como había que usar las tarjetas, De la Torre lo tachó de «desfachatez». «Ellos eran los administradores -enfatizó-, yo no daba instrucciones a nadie; en todo caso, ellos podían darme indicaciones a mí porque era un empleado». Lo único que sí les dijo a varios, admitió, fue el límite de gasto «porque así me lo pidió el presidente (Blesa)» y añadió que solo dos consejeros, Rodolfo Benito y Mercedes Rojo, le preguntaron cómo utilizarlas.

Por último, explicó por qué las llamaba 'black' (según un correo de 2009): «lo dije a efectos fiscales al ser neutrales en la medida que, como gastos de empresa, se cargaban contra la sociedad y no tenían repercusión alguna en la declaración de la renta de los consejeros, porque no era una retribución». «Las asumía la caja y se las deducía del impuesto de sociedades», señaló para distinguirlas de otro tipo de tarjetas.