Diario Sur

De Guindos culpa al «populismo» de la desaceleración mundial

  • El FMI también achaca a estas políticas el auge del proteccionismo que limita el comercio internacional y afecta al crecimiento global

La preocupación por la desaceleración del crecimiento mundial que reflejan las previsiones de los organismos internacionales es cada vez mayor. Según el FMI en 2016 el PIB global crecerá un 3,1%, una décima menos que en 2015. Un avance que el ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, calificó ayer de «mediocre» y culpó de esta circunstancia al «populismo», que a su juicio está cada vez «más asentado» a nivel internacional como demuestra la pérdida de peso del comercio mundial y el «avance del proteccionismo», algo también señalado en el informe del FMI.

Asimismo, De Guindos se refirió durante su intervención en el VII Encuentro Financiero Expansión-KPMG a los problemas concretos de Europa que impiden un mayor impulso de la región. Y entre ellos está el 'brexit'. «No hemos visto todavía sus consecuencias», aseguró. Precisamente, el triunfo en el referéndum de los partidarios de que Reino Unido abandonara la UE es un ejemplo más para el FMI de la creciente fuerza de los movimientos populistas. En el horizonte preocupa el posible triunfo del imprevisible Donald Trump en las elecciones de EE UU.

En el caso de España, el ministro De Guindos urgió una vez más a formar un Gobierno «estable» y con una agenda económica «correcta». En este sentido, el ministro destacó que España lleva dos años creciendo por encima del 3% y aseguró que, si mantiene el ritmo actual, en «dos o tres trimestres» se habrá recuperado el nivel de renta previo a la crisis. De Guindos también insistió en la mejora del mercado laboral y señaló que la contratación crece a una tasa del 3% y se crean medio millón de empleos anuales. Asimismo, el ministro recordó la confianza de los mercados en la deuda española hasta el punto de que el Tesoro ha colocado ya 100.000 millones a tipos negativos. Una facilidad de financiación que permitirá un ahorro adicional de 2.000 millones en intereses de la deuda.