Diario Sur

El FMI eleva hasta cinco décimas la previsión de crecimiento de España

  • Estima un aumento del PIB del 3,1% en 2016 y del 2,2% en 2017 a pesar de la incertidumbre política y sitúa el paro este año en el 19,4%

La economía española resiste contra todo pronóstico el bloqueo político que vive el país desde el pasado diciembre y que amenaza con desembocar en unas terceras elecciones generales en un año. Y es que la incertidumbre sobre la formación de un Gobierno no afecta, de momento, a la velocidad de crucero de las grandes magnitudes macroeconómicas. El FMI ha constatado esta sorprendente realidad como demuestra su revisión al alza, hasta medio punto, de las previsiones de crecimiento para España en 2016. En concreto, el organismo internacional eleva del 2,6% al 3,1% el avance del PIB, según la actualización del informe sobre perspectivas mundiales publicado ayer. La institución que dirige Christine Lagarde también aumenta una décima la previsión de 2017, aunque para ese año el vigor del crecimiento se antoja bastante menor con el 2,2%.

El inesperado buen comportamiento de la economía española se refleja en que es el país que registra la mayor revisión al alza por parte del FMI en este documento. «La economía española ha tenido un fuerte comportamiento en la primera mitad del año y el ambiente externo ha sido más benigno de lo esperado», aseguró Gian Maria Milesi-Ferretti, director adjunto del Departamento de Investigación del FMI para justificar esta significativa mejora. Con este incremento, basado en la fortaleza de la demanda interna y el mantenimiento del sector exterior, España crecerá casi el doble que la media de la zona euro (1,7%) y que las economías avanzadas (1,6%). Además, se mantiene a un ritmo muy superior al registrado en países como Alemania (1,7%), Francia (1,3%) o Italia (0,8%). También por encima de potencias como Reino Unido (1,8%) o EE UU (1,6%).

Sin embargo, el responsable del Fondo también lanzó un mensaje de advertencia a las autoridades españoles al recordar que deberán llevar a cabo un «ajuste fiscal» para reducir la elevada deuda pública y cumplir el déficit. En cualquier caso, la nueva previsión de crecimiento del FMI va en la línea de lo anunciado por el Gobierno. De hecho, la estimación oficial del Ejecutivo es del 2,9%, según consta en la actualización del programa de estabilidad aprobado en julio.

Sin embargo, el ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, ha repetido en varias ocasiones que esa era una proyección «prudente» que podría ser mejorada hasta crecer a ritmos de 2015, es decir, del 3,2%. Precisamente, el Banco de España elevó la pasada semana la previsión hasta ese 3,2% para 2016. Sin embargo mantuvo en el 2,3% la estimación para 2017. Una cifra similar a la esperada por el FMI ahora. La importante ralentización de cara al próximo año está relacionada con la desaceleración de la economía mundial y por el impacto del 'Brexit', que se prevé tenga mayores efectos el próximo ejercicio.

Una vez más es Bruselas quien mantiene una previsión menos optimista con un avance del PIB del 2,6% para este año, aunque hay que tener en cuenta que sus datos se publicaron en mayo y desde entonces la economía española ha mantenido la fortaleza. Sin embargo, la Comisión Europea apuesta por un incremento del 2,5% en 2017.

Desempleo y déficit

Pero las buenas noticias y los halagos que cosecha el ritmo de crecimiento de la economía española se torna en preocupación y menor optimismo al analizar el desempleo, la gran tarea pendiente de la recuperación. Así, los datos del FMI estiman que el paro se situará en el 19,4% en 2016 (19,7% en la anterior proyección del organismo) y bajará hasta el 18% en 2017 (18,3% en la última proyección). Es decir, España se mantendrá como líder del desempleo entre las principales economías europeas, con el doble de la tasa media de la zona euro (10% en 2016).

Además, en esta ocasión el organismo internacional es más prudente que el Gobierno. Y es que el Ejecutivo proyectó que la tasa de desempleo caería hasta el 18,6% este año (en el segundo trimestre está en el 20% según la EPA) y al 16,6% en 2017. En este sentido, Bruselas es aún más pesimista y estima un paro del 20% este año y del 18,9% para el próximo ejercicio.

Por último, el FMI estima que la inflación en España será del -0,3% en 2016, lo que implicará el tercer año consecutivo con los precios en negativo. Para 2017 proyecta que el IPC volverá al terreno positivo (1%). Sin embargo, el organismo que dirige Christine Lagarde no evalúa las previsiones de déficit, que es la otra gran amenaza para la economía española y sobre la que existe gran preocupación en Bruselas por la posibilidad de volver a incumplir los objetivos a pesar de haber concedido una mayor flexibilidad.

Un riesgo que podría llevar a unos ajustes de 15.000 millones en los presupuestos de 2017. De hecho, el Banco de España advirtió que el desfase entre ingresos y gastos podría cerrar el año en el 4,9%. Un desfase frente al 4,6% previsto por Bruselas como peor escenario que está muy relacionado con la menor recaudación tributaria. Pero esa es otra batalla.

De momento, las previsiones del FMI fueron calificadas ayer de «muy positivas» por el ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos. Sin embargo, reconoció tener un sentimiento «agridulce» por constatar que el próximo año el crecimiento se ralentizará.