Diario Sur

Elvira Rodríguez. :: óscar del pozo
Elvira Rodríguez. :: óscar del pozo

El Gobierno busca el relevo en la CNMV al límite para evitar su parálisis

  • Economía tiene 48 horas para designar al sucesor de Elvira Rodríguez entre algún miembro actual del regulador posiblemente con una orden ministerial

Apenas quedan dos días para que el Gobierno tome alguna decisión final para escoger a quien será el nuevo presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), aunque sea de forma transitoria. Porque mañana mismo vence el plazo legal por el que la actual máxima responsable del regulador bursátil, Elvira Rodríguez, cumple su cuarto año de mandato. Y este mismo jueves debe estar designado su sucesor.

El Ministerio de Economía, el departamento del que directamente depende la elección, trabaja al límite para abrir una puerta que, dentro de la legalidad, evite la parálisis de la institución, de su comité ejecutivo y, por tanto, de decisiones trascendentales para el mercado de valores. El secretario de Estado de Economía, Íñigo Fernández de Mesa, confirmó ayer que están buscando «una solución interina» con la que la CNMV funcione «con total normalidad». Esto es, para seguir autorizando operaciones de capital, emisiones o salidas a Bolsa, además de para afrontar cualquier crisis de envergadura en alguna cotizada.

Descartada la posibilidad de aprobar un decreto ley, para proponer la renovación de Rodríguez en el cargo, con el apoyo posterior del Congreso, Economía podría utilizar otras fórmulas legales, como una orden ministerial, de aplicación vigente desde el mismo día de su publicación en el BOE y sin la necesidad del refrendo de los diputados. Es una de las vías legales que se estudian, indican fuentes del ministerio dirigido por Luis de Guindos.

La patata caliente de la CNMV ha ido encendiéndose a medida que transcurrían las jornadas sin acuerdo entre PP, PSOE y Ciudadanos, los grupos políticos que negociaban el desbloqueo de la institución. «No ha habido consenso parlamentario y vamos a tener que buscar una salida interina», recordó ayer Fernández de Mesa. Todas las miradas se dirigen a quien hasta ahora es el miembro de la comisión ejecutiva del regulador de mayor edad: Juan Manuel Suárez Santos. Junto a Beatriz Viana, conforman los dos únicos puestos no natos -Fernando Restoy, por parte del Banco de España y Rosa María Sánchez-Yebra, en representación del Tesoro tienen voz pero no voto- que siguen en vigor.

La hasta ahora presidenta, Elvira Rodríguez, anticipó ayer cómo podría materializarse esta decisión que afecta al núcleo duro de la toma de decisiones de la institución. «Supongo que decidirán reordenar el sistema de delegaciones, porque el comité ejecutivo no tiene quorum», indicó antes de intervenir en el acto del Día de la Educación Financiera en la sede del regulador. Sin la propia Rodríguez ni Lourdes Centeno, la vicepresidenta que también cesa en su cargo, sólo Suárez Santos y Viana formarían parte de la comisión ejecutiva, de los cinco miembros de los que consta este órgano de dirección. Para conseguir la mayoría de tres votos necesaria, algunos expertos apuntan que puede darse la circunstancia de que el propio Suárez Santos podría tener el doble voto al ostentar la presidencia temporal y el cargo de consejero al mismo tiempo.

Rodríguez quería quedarse

Rodríguez confirmó ayer que no seguirá al frente del supervisor más allá de este miércoles al no haberse producido «ningún impulso para prorrogar el cargo hasta la formación de un nuevo Gobierno, como ha ocurrido en la CNMC». Lo hizo en su último acto público al frente de la institución, refiriéndose a la interinidad en la que se puede encontrar el consejo de Competencia, cuyo reglamento permite al Ejecutivo ampliar temporalmente un mandato por causas excepcionales, algo que no ocurre en la CNMV.

La que fuera secretaria de Estado de Presupuestos y ministra de Medio Ambiente en los Gobiernos de José María Aznar reconoce que su primera opción pasaba por que el Ejecutivo habilitara una fórmula para prorrogar su mandato. «En tiempos de tribulación, mejor no hacer mudanza», indicó. «Lo más fácil habría sido seguir trabajando como hasta ahora hasta la formación de un nuevo Gobierno». Rodríguez apuntó que no entendía la decisión «pero son soberanos» en alusión a la falta de acuerdo parlamentario.

De cara al futuro indicó que tiene «dos años de incompatibilidad absoluta o casi absoluta con un montón de cosas y podré tomarme como mínimo tres meses sabáticos» tras estar cuatro años en la CNMV.

En el acto de ayer también participó el gobernador del Banco de España, Luis María Linde, aunque evitó realizar cualquier declaración relacionada con la parálisis de algunos de los órganos supervisores del mercado español, como la institución en la que se encuentra al frente. El próximo 1 de enero vence el plazo que anunció el subgobernador, Fernando Restoy, para abandonar el cargo. Lo anticipó en julio, en previsión de que para finales de año ya estuviera constituido un Gobierno que decidiera sobre su relevo.