Diario Sur

A la búsqueda de otro 'El Dorado', el africano

Complejo eólico Lake Turkana, en Kenia. :: r. c.
Complejo eólico Lake Turkana, en Kenia. :: r. c.

Hasta 54 países desdibujados bajo un concepto 'erróneo' de una identidad común. Estereotipada hasta la saciedad, la economía del continente africano continúa sufriendo un alto de desconocimiento, más si cabe para las empresas españolas. Aunque las oportunidades de negocio también son crecientes en un vasto territorio que en la actualidad recibe una inversión extranjera directa valorada en 87.000 millones de dólares (casi 77.600 millones de euros), unos flujos que se han cuadruplicado con creces en los últimos diez años.

Un país como Kenia bien puede servir como ejemplo. Como apunta José Bernárdez, consejero en la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Nairobi, «las oportunidades más relevantes se encuentran en el programa de mejora de infraestructuras y equipamiento que el Gobierno de Kenia está desarrollando, con el apoyo financiero de las instituciones multilaterales y regionales. Si bien es en este ámbito de las infraestructuras, donde el mercado es a día de hoy más atractivo, el sector de bienes de consumo local está cobrando progresivamente más importancia, en línea con la consolidación de la clase media urbana».

Para este experto económico, en África del Este -y esto es en gran medida es extensible al resto de África Subsahariana-, «el sector donde las empresas españolas han tenido una mayor penetración ha sido en el de infraestructuras de energía, y en particular en generación y transmisión de electricidad».

«La energía -añade- ha sido el ámbito en el que más se ha avanzado en los últimos años en la región y las empresas españolas han sabido situarse en proyectos muy representativos». Por ejemplo, el proyecto Lake Turkana Wind Power tiene como objetivo proporcionar 310 megavatios de energía a la red local, lo que equivale, aproximadamente, al 20% de la actual capacidad eléctrica del sistema. Será la mayor inversión privada en la historia del país.

Sin embargo, también es cierto que el continente ha despertado recelos históricos en materia de inversiones. Quizá por materia de idioma o por la creencia errónea de una falta de estabilidad, el dinero parece haber elegido siempre otros destinos, como Latinoamérica. El consejero económico asume que el África Subsahariana ha sido tradicionalmente un área poco conocida, y aún más África del Este. La propia dimensión global de muchas de nuestras empresas les ha llevado a no dejar de considerar proyectos aquí, a lo que se ha añadido la caída de otros mercados más tradicionales en los años posteriores a la última gran crisis de la Eurozona.

No obstante, Bernárdez reconoce que «los miedos, si los hubiera habido, se han vencido en gran parte por la propia dinámica del mercado. Ahora bien, tan erróneo es el desconocimiento de esta zona como un excesivo optimismo en las perspectivas que ahora aparecen en relación a África Subsahariana».

Fuera de lo clásico

A pesar de ello, crecen las propuestas de futuro. Y no solo en sectores clásicos. Tal es el caso de la industria del vino. El pasado mes de octubre, se celebraba en la capital keniana una exposición de caldos españoles dirigida al sector con denominación de origen. Aquí, los datos hablan por sí solos: las exportaciones de vinos españoles al conjunto de Kenia, Tanzania y Uganda alcanzaron en los primeros siete meses de 2015, casi el millón y medio de euros, según datos locales.

De igual modo, Kenia no es el único país que ofrece oportunidades. Ya a comienzos de 2015, el ICEX se hacía eco que más del 21% de los servicios personalizados que ofrece este organismo se refieren al mercado africano, lo que «indica un creciente interés por la zona». En Angola, por ejemplo, a mediados de año pasado el Grupo Aguas de Valencia ganaba un concurso con un proyecto que contribuirá a garantizar el abastecimiento de agua potable a la ciudad de Malanje.

A su vez, un reciente informe -'Doing Business 2015: Understanding Regulations for Small and Medium-Size Enterprises'- establecía a la República de Mauricio, Ruanda, Sudáfrica, Botsuana y Ghana como los cinco mejores países del África Subsahariana para hacer negocios. En el estudio se analizan variables como la forma de obtener electricidad (Mauricio lidera la clasificación en este sentido), la protección a los inversores (Sudáfrica) o mayores facilidades para crear una empresa, registrar propiedades y obtención del crédito (Ruanda). Precisamente entre los 16 países que integraban el Plan de Desarrollo Integral de Mercados de del pasado año (PIDM), diseñado por el Ministerio de Economía para abrir puertas a las compañías españolas, se encontraban en Argelia y Sudáfrica.

Los objetivos en este último país pasaban por reforzar las relaciones comerciales bilaterales de manera que permitan mantener el superávit comercial bilateral, facilitar un incremento sustantivo del stock de inversiones, consolidar las relaciones institucionales y reforzar los contactos con las autoridades (sudafricanas). En este sentido, si tenemos en cuenta la experiencia del pasado ejercicio, más de 100 empresas españolas continúan operando en Sudáfrica y más de 1.200 millones fueron exportados en 2014. El nuevo ' El Dorado' africano, mientras, todavía espera más.