Diario Sur

Abengoa pierde 3.700 millones a la espera de su reestructuración

  • Las desinversiones y el desplome de los pedidos lastran al grupo, que espera cerrar la crisis este mes con la adhesión de los acreedores a su plan

Abengoa ya había anticipado que éste no iba a ser «un año normal» para su cuenta de resultados. E incluso que 2017 resultaría también «complejo» y sólo a partir de 2018 o 2019 el grupo volvería a tomar «velocidad de crucero». Los pronósticos se han cumplido después de que la compañía haya reconocido unas pérdidas de 3.689 millones en el primer semestre.

La cifra no es comparable a los 72 millones que ganó en el mismo periodo del año pasado, porque en esta ocasión la multinacional ya se encuentra completamente afectada por el deterioro de activos y la ralentización del negocio como consecuencia del proceso de reestructuración en el que se encuentra inmersa. Después del preconcurso de acreedores presentado a finales de noviembre del año pasado, la compañía ha sufrido fuertes restricciones de liquidez, según informó ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

En los seis primeros meses de este año, la compañía ha afrontado impactos negativos por 3.253 millones, vinculados con las actividades de bioenergía y líneas de trasmisión en Brasil debido a los distintos procesos concursales abiertos y a provisiones por costes de construcción. Sólo la pérdida de valor de los activos de bioenergía ha supuesto un deterioro de 1.256 millones y el de las líneas de trasmisión brasileñas 946 millones.

El proceso de reestructuración ha contribuido a hundir un 63% la cifra de negocios, hasta 1.215 millones. Las divisiones de ingeniería y construcción facturaron 611 millones, lo que supone una caída del 71% en términos interanuales. La cartera de pedidos en esta división sumaba unos 4.500 millones al cierre del trimestre. En estos seis meses se ha adjudicado nuevos proyectos por 800 millones.

Abengoa abrió esta semana el periodo de adhesiones para su plan de reestructuración, con una empresa controlada por los acreedores. Este plan necesita contar con el apoyo de los dueños de al menos el 75% de la deuda antes del 28 de octubre para solicitar el aval del juez sin caer en el concurso. Una vez logrado, Abengoa tiene previsto «restituir el equilibrio patrimonial» en la segunda mitad del año.