Diario Sur

Las trabas que limitan la renovación de la cúpula de la CNMV inquietan al mercado

  • El Gobierno no tiene previsto prorrogar hoy el mandato de Elvira Rodríguez, que expira el próximo jueves 6 de octubre

Los servicios jurídicos del Estado han trabajado estos últimos días a destajo para intentar discernir hasta el último minuto si el Gobierno puede ampliar el mandato de Elvira Rodríguez al frente de la presidencia de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La norma que regula la sucesión del cargo deja tantos flecos al aire que si se fuerza demasiado la balanza hacia un lado u otro puede provocar una crisis sin precedentes en el organismo regulador. Y, de paso, en el mercado bursátil español, donde los técnicos también han estudiado las consecuencias del descabezamiento forzoso del regulador.

Por ahora, el Ejecutivo mantiene la cautela. Porque el Consejo de Ministros que tendrá lugar hoy no ha previsto tomar ninguna decisión al respecto, según explican fuentes gubernamentales. El conjunto de medidas que el Gobierno autorizará no incluiría el decreto ley que, por la vía de urgencia y ante las circunstancias excepcionales derivadas de la falta de Gobierno, serviría para mantener temporalmente en el cargo a Elvira Rodríguez. Aunque no se descarta que, con la indefinición jurídica de la interinidad existente en La Moncloa, se llegara a actuar dentro de una semana.

En cualquier caso, el mandato de Rodríguez, de cuatro años, expira el jueves día 6. Al igual que el de la vicepresidenta de la Comisión, Lourdes Centeno. El principal obstáculo para que la CNMV no acabe descabezada es que su presidenta no puede renovarlo de forma automática; y que, a la vez, un Ejecutivo en funciones tampoco estaría autorizado a nombrar al posible sucesor.

Si el cónclave ministerial de este viernes opta por no intervenir, el supervisor de los mercados será presidido automáticamente por el consejero de mayor edad, Juan Manuel Suárez Santos. Pero quedan muchas dudas sobre si esta figura podría actuar como presidente en funciones y cuál sería la calidad de sus votos en los órganos directivos.

Son tantas las cuestiones legales acumuladas que el Gobierno actuará 'in extremis'. «Todas las posibilidades están abiertas», insistían ayer fuentes del ministerio de Economía, del que depende la decisión. No había «previsiones de que se renueve el cargo», indicaban, en una explicación que podría cambiar en cualquier momento. Pero expertos como Sergio Reyes, director de Programas a Medida de IEB, anticipan que la ley «no contempla prorrogar el mandato del presidente».

La incertidumbre se amplía aún más en el caso de que el Gobierno opte por no intervenir. Si esto ocurre, el ministro de Economía, Luis de Guindos, advirtió hace un mes que «el mercado de capitales podría paralizarse» en una indicación que sonó a advertencia. Pero la propia Rodríguez ha insistido que, en cualquier caso, «la Comisión va a seguir funcionando sin problemas».

En ningún caso se restringiría la operativa de la Bolsa. Pero determinadas decisiones que competen al consejo ejecutivo de la Comisión pueden permanecer congeladas. «Sus facultades quedarían muy limitadas y no sería posible autorizar ampliaciones de capital, salidas a Bolsa, o emisiones de renta fija», explica Sergio Reyes. Son muchas las firmas que se encuentran pendientes de solicitar, gestionar o liquidar algunas operaciones de este tipo, que se quedarían en el limbo jurídico.

Una dirección muy limitada

Sin Elvira Rodríguez ni Lourdes Centeno, la comisión ejecutiva se quedaría con dos miembros:Juan Manuel Suárez Santos y Beatriz Viana. El tercer consejero no nato, Oriol Amat, dejó su puesto en 2015 para presentarse a las elecciones catalanas . De los cinco miembros oficiales, no se alcanzaría el quorum exigible para tomar decisiones.

Algunos expertos consultados por este diario explican que puede darse la circunstancia de que el propio Suárez Santos, en su condición de presidente sustituto por el fin de mandato de Elvira Rodríguez, podría tener doble voto al ostentar la presidencia y el cargo de consejero al mismo tiempo. Si así fuera, el quorum de tres votos se superaría para que la CNMV no se paralice.

Además de las dudas jurídicas, la presión política se ha convertido en otro pilar clave para desenmarañar esta situación. Fuentes del mercado señalan que si el Gobierno opta por renovar a Elvira Rodríguez en el cargo, a la espera de un Ejecutivo que no esté en funciones, puede ser acusado de actuar parcialmente en una situación de excepcionalidad por parte de algunos partidos socios, como Ciudadanos.

El relevo en la CNMV no es el único que el Gobierno ha postergado hasta casi enquistarse. Desde hace un año está pendiente la renovación de tres consejeros de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Y en tres meses tendrá que decidir cómo actúa ante la salida del subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, que se materializará el 1 de enero.