Diario Sur

Monedas de euro. :: Reuter
Monedas de euro. :: Reuter

El euro entra en funciones

  • La incertidumbre se apodera de los cinco grandes, que deben pasar por las urnas en cuestión de meses

Quizá la España actual puede ser la antesala de lo que pasará en Europa. Porque el euro, en la práctica, también ha comenzado a estar en funciones. Nada se moverá hasta que el incierto escenario electoral que se cierne sobre los cinco grandes países del bloque se esclarezca. Será cuestión de meses, en un 2017 trepidante. Y no es descabellado pensar que los jefes de Estado o de Gobierno de Alemania, Francia, Italia, España y Holanda (por orden de relevancia) pierdan su cargo. Son palabras mayores pues los cinco grandes suman más del 80% del PIB del euro. Angela Merkel, François Hollande, Matteo Renzi, Mariano Rajoy y Mark Rutte contienen la respiración pensando sólo en clave interna de país. Nadie asumirá exigencias europeas que puedan lastrarle luego a nivel local.

«Nunca antes había visto gobiernos nacionales tan debilitados por las fuerzas populistas y paralizados por el riesgo de perder las próximas elecciones... Nunca tanta fragmentación y tan poca convergencia en la UE». Palabra de Jean-Claude Juncker, quien la semana pasada advirtió sobre lo que podía llegar. Europa, insiste el presidente de la Comisión (CE), no atraviesa su mejor momento. Hay incluso quien habla de que vive sus últimos coletazos, que el 'brexit' es sólo el principio del fin del club de clubes tal y como ahora se le conoce.

Su hoja de ruta se llama 'informe de los cinco presidentes', un ambicioso documento que prevé crear un Parlamento de la Eurozona o designar a un superministro de Finanzas del euro con capacidad ejecutiva para tumbar presupuestos.

Alemania Septiembre 2017

Merkel se tambalea por la crisis de los refugiados

La unión bancaria es la gran columna vertebral del proyecto pero sigue a medio camino. Creados el mecanismo único de supervisión y el de resolución, aún queda levantar el tercer y último pilar: un fondo de garantía común que proteja los depósitos (se garantizan los primeros 100.000 euros con herramientas nacionales). Pero hacerlo implica ceder aún más soberanía y la gran potencia por excelencia, Alemania, no va a dar ni un paso que irrite aún más a su electorado conservador. A ese ahorrador alemán que ve cómo la política expansionista de Mario Draghi en el BCE le está empobreciendo en favor de los 'despilfarradores' del Sur.

Las elecciones están previstas para septiembre de 2017 y la gran incógnita es saber si la gran canciller optará a su cuarto mandato consecutivo. La crisis de los refugiados la ha dejado muy tocada y los últimos varapalos de su partido en comicios regionales pueden empujarla a ceder el testigo. ¿Se imaginan a una Europa sin Merkel? No apuesten porque, por primera vez en mucho tiempo, todo es posible. Y ojo que el sucesor podría ser Schauble, el temido ministro de Finanzas que hace y deshace en el Eurogrupo y el Ecofin.

Francia Primavera de 2017

La caída de Hollande y la pesadilla de Marine Le Pen

Si Alemania acudirá a las urnas en un año, la otra mitad del gran eje que da sentido a Europa, Francia, lo hará en primavera. La primera vuelta de las elecciones presidenciales se celebrará el 23 de abril; la segunda, el 7 de mayo. Salvo milagro, el actual presidente, el socialista François Hollande, ni siquiera pasará a la segunda ronda, que parece reservada para el candidato que presente la derecha (entre ellos Nicolas Sarkozi) y la temida Marine Le Pen, líder del Frente Nacional, la extrema derecha que quiera acabar con la UE y con el euro. Los atentados terroristas o la crisis económica le han relanzado hasta el primer puesto de las encuestas. Y, si gana, ya ha prometido que convocará un referéndum sobre la UE como el de Reino Unido. Palabras mayores porque ese sí sería el principio del fin del gran club europeo.

Hollande presenta una hoja de servicios plagada de claroscuros en el último lustro al no ser capaz de convencer a Alemania de que la mejor fórmula para salir de la Gran Recesión no es con más austeridad y el extremo control de las cuentas públicas. Ha intentado liderar a la socialdemocracia europea con continuas reuniones en París, pero los halcones de Bruselas siempre han ganado la partida. Su batalla ha sido más simbólica, pues en lo relativo a Francia siempre ha recibido de la CE la flexibilidad fiscal necesaria para evitar los duros ajustes que tuvo que hacer España, por ejemplo.

Italia Elecciones, a priori, en 2018

Renzi marca perfil de cara a un referéndum clave

Aunque no ha pasado por las urnas, si existe un dirigente en Europa capaz de cambiarla se llama Matteo Renzi, el gran líder de la izquierda europea. Labia le sobra, juventud y fuerza también, pero sigue dándose contra ese muro comunitario llamado Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Sus órdagos con Bruselas respecto al déficit y la deuda (la suya es de las más elevadas de la UE) son un clásico. No obstante, hablar de Italia son palabras mayores. Por eso pudo sortear un rescate bancario como el sufrido por España con un enorme coste político. Renzi celebrará antes de final de año un referéndum sobre la reforma del Senado con una enorme carga personalista. Llegó a decir que si perdía se iba, pero recientemente reculó y afirmó que las elecciones se celebrarán en 2018, como estaba previsto. A priori, claro. Quiere ganar tiempo y marcar perfil después de duras derrotas como las sufridas en Roma y Turín a manos del populista Movimiento 5 Estrellas.

España La gran incógnita

Un país bajo la amenaza permanente de las multas

Lo de España es caso aparte. Todo parece indicar que habrá terceras elecciones, algo que incluso desconcierta a la Comisión, paradigma del orden y las reglas. La sensación es que parecen haberla dado por imposible. Madrid se libró sobre la bocina de una multa histórica de hasta 2.000 millones, pero ahora se enfrenta a la congelación de 1.300 millones de fondos estructurales y a una segunda multa de hasta 5.000 millones por desobediencia fiscal. El déficit está desbocado y falta ajustar en torno a 15.000 millones en 2017... aún sin Gobierno. Porque un Ejecutivo en funciones no puede obedecer y aplicar los deseos de la UE. Bruselas lo sabe.

Holanda Marzo de 2017

¿Y si Dijsselbloem deja de ser presidente del Eurogrupo?

En Holanda pasa como en Francia. La pesadilla se llama extrema derecha, populismo, eurofobia. La encarna Geert Wilders, peculiar líder del Partido por la Libertad (PVV) y correligionario de Le Pen. Lidera las encuestas con gran diferencia frente a una coalición de gobierno de los liberales de Mark Rutte, el primer ministro, y los socialistas de Jeroen Dijsselbloem, cuyo partido sufriría un descalabro monumental perdiendo muchos de los 38 escaños que tiene. Según las encuestas la coalición no podría reeditarse, aunque es difícil que llegue a gobernar Wilders. Lo que queda en entredicho es el futuro de Dijsselbloem, pese a anunciar bajada de impuestos. Si deja de ser ministro perdería su cargo en el Eurogrupo.