Diario Sur

'Roaming' gratis y sin limitación de días, pero con cláusulas de abuso

  • La Comisión recula, aunque da poder a las 'telecos' para estrechar su control sobre los tiempos de uso y poder cargar sobrecostes

bruselas. Segundo intento y todo apunta a que será el definitivo tras al plácet de consumidores y la Eurocámara. Tras el fracaso de proponer una limitación de 90 días al año y 30 jornadas consecutivas, la Comisión Europea anunció ayer su nueva propuesta para convencer a los usarios de que el 'roaming' (gasto de itinerancia) será gratuito en la Unión Europea a partir del 15 de junio de 2017. Será así.

El problema son los peros y su interpretación. Ahora se elimina la limitación temporal de 90 días pero se establecen, a su vez, unos principios básicos para evitar un «abuso» que definirán las propias compañías para poder cobrar recargos a los usuarios que se extralimiten en el uso de datos en un país que no es el suyo. Abuso y residencia son los dos nuevos conceptos de una propuesta que debe aprobarse el 15 de diciembre.

El culebrón del 'roaming' ha puesto en evidencia al Ejecutivo liderado por Jean-Claude Juncker, quien ordenó retirar una primera propuesta anunciada sin querer hacer mucho ruido el 5 de septiembre. El problema fue de comunicación, de cómo explicar que, en realidad, los sobrecargos por usar el 3G o el 4G en otro país sí iban a desaparecer para el 99% de los europeos. Como matizaron luego, los europeos viajan a otro Estado una media de 12 días al año y sólo el 0,1% de la población pasa más de 90 días al año en otro país del club.

Un argumento ayer repetido por el vicepresidente de Mercado Único Digital, Andrus Ansip, y el comisario de Telecomunicaciones, Günter Oettinger, encargados de presentar la nueva propuesta. Lo que se ha hecho es establecer una serie de principios para limitar el abuso, como la inactividad prolongada de una tarjeta SIM que sólo se usa para 'roaming'; o el uso de múltiples tarjetas por el mismo cliente extranjero.

Los erasmus se libran

¿Qué es el abuso? Lo que se pretende evitar es el fraude entre países aprovechando la gran brecha que existe tanto en los costes como en las tarifas. Es decir, que un español que trabaja en España se compre una tarjeta SIM en Estonia por Internet para pagar las tarifas de allí (se abre un nicho de negocio formidable para las mafias). No obstante, se han establecido excepciones como las personas que cada día pasan de un país a otro por cuestiones laborales (España con Francia y Portugal, por ejemplo); los expatriados que deben pasar gran parte del año fuera de su casa (en Bruselas hay unos cuantos) y los estudiantes de Erasmus.

La gran preocupación que ya han planteado las organizaciones de consumidores es que las 'telecos' decidan actuar con un excesivo celo extremando al máximo la vigilancia sobre usuarios 'sospechosos'. En estos casos, la compañia advertirá al cliente y éste podrá alegar antes de tener que pagar un sobrecoste. Si hay discrepancias a la hora de interpretar la palabra 'abuso', cada caso particular será analizado por las autoridades reguladoras nacionales, que dilucidarán quién tiene finalmente razón.