Diario Sur

Una de cada tres empleadas del hogar está aún sin regularizar

El 30% de las empleadas del hogar permanece en la clandestinidad. O lo que es lo mismo, casi 200.000 trabajadoras no están afiliadas a la Seguridad Social, según un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) presentado ayer. Este porcentaje es 10 puntos superior a la media del resto de colectivos, en los que la economía sumergida supone el 20%.

Pese a estos malos datos, no hay duda de la notable mejoría que ha experimentado este sector tras los cambios legislativos de 2011, aunque actualmente se ha estancado, según se pone de manifiesto en el estudio. De hecho, si en 2015 la tasa de cobertura era del 70%, en 2011 a duras penas superaba el 42%, un incremento del 60% provocado por esas 130.000 mujeres que trabajaban sin estar afiliadas y que por fin empezaron a cotizar a la Seguridad Social. De esta forma, pasaron de representar el 1,7% en 2011 al 2,5% del total de afiliados al sistema en 2015 (concretamente 424.423 personas), lo que «contribuyó a mitigar la destrucción de empleo durante la crisis», a juicio de la autora del informe, Magdalena Díaz Gorfinkiel.

Y, curiosamente, las más beneficiadas fueron las españolas. El aumento de afiliación fue particularmente notable entre las autóctonas, pues creció más de un 95%. Muchísimo menor fue el incremento entre la población extranjera: un 11,5%.

Sin embargo, este fuerte aumento en las afiliaciones no tuvo contrapartida en la misma proporción en la recaudación a la Seguridad Social. Los datos registrados a partir de 2012 permanecen iguales, debido a las deducciones impositivas y al sistema de cotización por tramos, que hace que muchas empleadas coticen por muchas menos horas de las que trabajan.

Ante esta realidad, el director de la OIT, Joaquín Nieto, apostó por «un impulso legislativo y nuevas reformas» que incluyan la cobertura por desempleo, ya que el sector doméstico es el único colectivo laboral que a día de hoy no tiene derecho a estas prestaciones.