Diario Sur

Telefónica venderá parte de Telxius y O2 para reducir deuda y mantener el dividendo

El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete. :: EFE/Pedro Puente Hoyos
El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete. :: EFE/Pedro Puente Hoyos
  • La firma quiere traspasar un 25% de su filial de antenas y una porción de la británica a través de una salida a Bolsa, pero manteniendo su control

La operadora Telefónica ha confirmado lo que venía siendo casi una exigencia del mercado para salvar la remuneración que abona a sus accionistas: la venta de parte de algunas de sus filiales para conseguir un capital con el que podrá reducir su deuda y, a la vez, mantener el control de todas sus compañías, así como remunerar a sus accionistas como les había prometido.

La firma anunció ayer esta intención vendedora a través de sendos hechos relevantes en la CNMV referidos a Telxius y a O2. En el caso de la filial de infraestructuras de comunicaciones -que se encarga de la gestión de su red de antenas y fibra óptica-, prevé lanzar una oferta pública de venta (OPV) «durante el segundo semestre de 2016», según informó al organismo regulador.

Esto es, habrá una salida a Bolsa de Telxius antes de que finalice este año, aunque se tratará de una operación dirigida a inversores profesionales y no a los minoritarios. El objetivo es lanzar la OPV, «al menos», según Telefónica, sobre un 25% de su capital, ya que ésta es la proporción mínima para hacerlo.

También tiene previsto lanzar una «posible» OPV sobre su filial británica O2. La compañía afirma «estar analizando distintas alternativas estratégicas», entre las que se incluye esa venta, «habiéndose iniciado los trabajos preparatorios» correspondientes. Para la operadora, cuyo presidente es desde el pasado mes de abril José María Álvarez-Pallete, el grupo O2 se ha convertido en un problema desde que la Unión Europea vetara su venta al grupo Hutchison (de Hong Kong) para impedir que se resintiera la competencia y la innovación en el sector.

La operación de O2 podría generarle entre 1.500 y 2.500 millones de euros (entre unos 1.700 millones y 2.800 millones de dólares) y afectaría a un 40% de la filial, según fuentes del mercado. En cualquier caso, tanto el desprendimiento de parte de Telxius como de la filial británica supondría un respiro para la deuda de la compañía, que superaba los 52.500 millones de euros en junio.

Fitch rebaja la nota

A pesar de esta nueva expectativa de venta, la agencia Fitch rebajó ayer mismo el 'rating' de Telefónica desde BBB+ a BBB (calidad aceptable), con perspectiva estable. Lo hizo al considerar poco probable que la operadora reduzca su apalancamiento de forma orgánica este año. Fitch subraya la presión que sobre la compañía han ejercicio factores como la depreciación de las divisas, las cargas de reestructuración o la mayor debilidad mostrada por su negocio en Latinoamerica.

Sin embargo, Moody's optó por mantener en negativa la perspectiva sobre la calificación de la compañía tras el anuncio de la posible venta parcial de Telxius y O2, al considerar que esta operación puede ayudar a reducir su endeudamiento.

Para Carlos Fernández, analista de XTB, esta operación «tiene todo el sentido del mundo» porque con la venta «Telefónica hará caja, reducirá deuda y conseguirá mantener sus compromisos de dividendo». En concreto, la remuneración prevista con cargo a este ejercicio será de 0,75 euros por acción, de los que 0,40 fueron abonados el pasado mes de mayo.

No desviarse de esa promesa fue una de las prioridades de José María Álvarez-Pallete, quien mantuvo el compromiso de su predecesor César Alierta en su intervención en la primera junta de accionistas en mayo, en la que actuó como máximo responsable de la multinacional.