España, el quinto país con la luz más cara de la UE

Una persona consulta el recibo de la luz.
Una persona consulta el recibo de la luz. / Archivo
  • La moderación de precios del segundo semestre de 2015, cuando subieron un 0,1% frente al 2,4% del resto de Europa, permite retroceder una posición entre las facturas más costosas del continente

La factura de la luz que pagan los hogares y las empresas en España sigue siendo una de las más costosas de la Unión Europea. Pero las condiciones meteorológicas del segundo semestre de 2015 -sobre todo por las lluvias y el viento- han permitido contener la escalada de precios eléctricos, situando al recibo español como el quinto más caro de toda la Unión Europea, un puesto por debajo del que se encontraba en el mismo periodo del año anterior, según los datos publicados por Eurostat este viernes.

El precio de la electricidad doméstica se situó entre julio y diciembre del año pasado, de media, en los 23,7 euros por cada 100 kilovatios/hora (Kwh). Se trata de un coste superior en un 0,1% con respecto al segundo semestre de 2014. Sin embargo, el recibo medio de la UE se encuentra casi tres euros por Kwh por debajo del español, en los 21,1 euros. Aunque, al mismo tiempo, el coste de la electricidad se ha elevado en el Viejo Continente un 2,4% en ese periodo, frente a la estabilidad de la factura estándar española.

Por delante de España, se encuentran los costes de la luz de países como Dinamarca, donde se pagan 30,4 euros por Kwh; Alemania, con 29,5 euros; Irlanda, con 24,5 euros; e Italia,con 24,3 euros. Entre los Estados miembros, los precios variaron desde los 9 euros por cada 100 kilovatios por hora en Bulgaria hasta más de 30 euros en Dinamarca.

Los mayores aumentos en los precios de la electricidad doméstica se han registrado en Letonia (26,8%), Bélgica (15,1%) y Bulgaria (6,9%). Por contra, los mayores descensos se observaron en Chipre (22 %), Lituania (5,8%) e Irlanda (3,2%). En los seis últimos años de crisis económica, los precios de la luz han aumentado desde 2008 en un 14%.

Si se miden los precios en relación con el estándar de poder adquisitivo (PPS) de los países, se puede observar que, con respecto al coste de otros bienes y servicios, los precios de electricidad doméstica e España también se encuentran entre los más caros del continente, con un ratio del 26,5%, al igual que en Rumanía. También son elevados, según este indicador socioeconómico, en Portugal (29,3%) y Alemania (28,3%). Por contrario, los más bajos se sitúan en Finlandia (12,3%), Suecia (14,6 %) y Luxemburgo (14,7 %).

Un 21% de la luz, en impuestos

Buena parte de la explicación del coste del recibo eléctrico español se fundamenta en los costes adicionales que soportan los consumidores, además de los propios de generación, transporte y distribución. En el caso de estas facturas, los impuestos y otros gravámenes representan el 21% del importe total que se abona cada mes, muy inferior a la media de la UE, donde los tributos representan un 33% de la factura. El dato contrasta con la petición de los agentes del sector energético desde donde insisten en que es necesario retirar parte de los gravámenes del precio de la luz para aliviar el recibo. En Reino Unido, los impuestos pesan un 5% en el recibo, aunque en el resto de países vecinos, se encuentran en términos muy superiores a España, como Francia (34%) o Alemania (52%).

En el caso del gas, España es el tercer país con el precio más caro, con 9,3 euros por 100 kilovatios por hora en el segundo semestre de 2015. Solo en Suecia (11,7 euros) y en Portugal (9,8 euros) el precio del gas doméstico era más caro. En España el precio del gas cayó un 2,9 % en la segunda mitad de 2015 frente al mismo periodo de 2014. Se trata de un retroceso que suplica al de la media de la UE (1,7%).

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