Davidovich: «Puedo llegar a estar entre los diez mejores del mundo, como mínimo»

Davidovich celebra su título en Wimbledon.
Davidovich celebra su título en Wimbledon. / REUTERS

El jugador malagueño, campeón júnior de Wimbledon, se muestra ambicioso y recalca que quiere jugar la Copa Davis con España

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

Con 18 años recién cumplidos, Alejandro Davidovich ya sabe lo que es tocar el cielo en el All England Tennis Club de Wimbledon. El domingo se convirtió en el segundo español (tras Manolo Orantes) en lograr el título júnior de este prestigioso torneo y ahora todas las miradas se centran en este tenista malagueño, criado en la Cala del Moral, pese a que sus apellidos y su aspecto físico invitan a pensar que poco tiene que ver con Andalucía.

-Campeón júnior de Wimbledon sin ceder un solo set en el torneo. ¿Ha asimilado ya lo que ha logrado?

-Todavía medio lo estoy asimilando. Aún no me ha dado mucho tiempo de disfrutarlo, con todos los compromisos y entrevistas tras la final. Es un sueño que quería cumplir, ganar un Grand Slam júnior, y qué mejor sitio para hacerlo que Wimbledon.

-¿Tenía expectativas de ganar el torneo?

-Mis expectativas iniciales eran hacer un buen torneo, el mejor posible. Pero cada día que pasaba, cada partido, me hacía sentirme más cómodo en la pista, con más confianza, y sí me veía con capacidad de llegar a la final y ganarla. Me había entrenado sólo dos días antes en esta superficie pero llegaron los partidos y sólo pensaba en ganar. Además, lo he logrado siendo fiel a mi estilo y eso me dio más confianza aún.

-Estuvo en la cena de gala con todos los campeones, con Garbiñe, Federer y otras estrellas.

-Fue espectacular, algo que le gustaría vivir a todo el mundo. Pude hablar con muchas de las estrellas del tenis, hacerme fotos con casi todos los campeones. Estar allí es indescriptible, algo que no olvidaré.

-Dicen algunos de sus estrenadores que usted era una especie de superdotado de niño para el tenis. ¿Se ve así?

-No, aunque de niño sí veía que mis compañeros de entrenamientos se quedaban un poco más atrás y que yo avanzaba. Desde pequeño he tenido muy claro que quería jugar al tenis, que quería mejorar y por eso en los entrenamientos siempre iba un paso por delante. Todos mis recuerdos de niños están ligados al tenis. Cogí por primera vez una raqueta con dos años y medio, aunque de eso no me acuerdo, claro. Mi padre era boxeador pero le gustaba mucho el tenis y me impulsó a que empezara a practicarlo. Desde los cinco años ya entrenaba en la Cala cuatro horas al día y empecé a competir en torneos. Y así hasta ahora.

-¿Cómo se definiría como tenista?

-Soy un chico agresivo en la pista, me gusta atacar mucho la pelota, no me pienso las cosas dos veces. Pero cuando tengo que defender, también me pongo, y me gusta contraatacar.

-¿Fuera de la pista es algo más tranquilo?

-No, tampoco. Yo creo que fuera soy peor. Soy muy impulsivo, no me puedo estar quieto. Por eso no me aburro nunca.

-Se ha criado en la Cala del Moral, vive en Fuengirola, se entrena en Marbella... Ha logrado ganar un Grand Slam júnior sin tener que salir de Málaga para mejorar su juego.

-Sí, por suerte yo siempre he jugado en Málaga, prácticamente toda mi carrera la he desarrollado aquí y creo que eso está siendo bueno. Empecé en la Cala, después en Fuengirola, una época estuve en Almería y ahora estamos en Marbella. Mucha gente me apoya y espero poder seguir dando pasos a nivel profesional desde Málaga.

-¿Cree que va a cambiar su vida tras ganar el campeonato júnior de Wimbledon?

-Supongo que sí, que ganar en Wimbledon te cambia para mejor. Ganar un Grand Slam júnior para nosotros es casi igual que hacerlo a nivel profesional, en el sentido de que están los mejores del mundo compitiendo y que hay mucha gente pendiente de los jugadores. Pero yo quiero seguir mi camino, poco a poco, mejorando y a ver hasta dónde llegamos, que espero que sea a lo más alto.

-¿Qué es lo más alto? ¿Estar entre los mejores del mundo?

-Yo soy muy ambicioso y tanto mi entrenador como yo no nos ponemos techo. Si realmente trabajo y disfruto dentro de la pista, creo que puedo llegar a estar entre los mejores del mundo, entre los diez mejores como mínimo.

-¿Y jugar con el equipo español?

-Por supuesto, uno de mis objetivos es poder jugar la Copa Davis con España. Si me llamaran hoy mismo diría: '¿Dónde tengo que firmar?'.

-¿Es más de Nadal, de Federer o de Djokovic?

-Quizás me veo reflejado más en Djokovic por su estilo de juego. Pero me gusta fijarme en todos los grandes jugadores, tratar de coger lo mejor de cada uno de ellos para ser un tenista más completo. Aunque tampoco soy de estar todos los días viendo partidos de tenis. Cuando termino los entrenamientos, trato de desconectar un poco.

-¿Le han hecho en Wimbledon bromas sobre su parecido con Boris Becker?

-Alguna que otra. Nos hemos cruzado varias veces y me decían que teníamos el mismo color de pelo. Casi todos se quedaban sorprendidos cuando les decía que yo soy español.

-¿Y ahora qué?

-Pues no quiero pensar mucho en el futuro, quiero descansar y disfrutar un poco. Aún no hemos hablado de futuro, pero el miércoles ya estaré entrenándome de nuevo.

Además

Fotos

Vídeos