Davidovich: y ahora, ¿qué?

Davidovich, junto a Federer durante la cena de gala a la que asistieron los ganadores del torneo./SUR
Davidovich, junto a Federer durante la cena de gala a la que asistieron los ganadores del torneo. / SUR

Su triunfo en Wimbledon lo ha situado segundo de su categoría y también ha subido al 556.º mundial en el campo absoluto El malagueño, a caballo entre el reto de ser el mejor tenista júnior mundial y el ascenso en el 'ranking' de la ATP

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

En el foco de la noticia, recién proclamado campeón júnior de Wimbledon, medio siglo después del último español en lograrlo (Manolo Orantes, en 1967), Alejandro Davidovich no puede perder de vista que su trayecto a la élite aún está a varias paradas de distancia. Su progresión parece augurarle la llegada a buen término en unos meses que se prevén decisivos en su carrera, pero nada es seguro. Ni en la vida ni en el deporte, ni mucho menos en el tenis.

La copa que el domingo alzó orgulloso el tenista malagueño la consiguieron leyendas como Bjorn Borg (1972), Ivan Lendl (1978), Pat Cash (1982), Stefan Edberg (1983) o Roger Federer (1998), pero también jugadores que apenas son conocidos para el aficionado medio. La lista de los ganadores en esta década demuestra que no siempre el talento precoz se consolida. El ganador de 2011, el australiano Luke Savillle, es el 373.º del 'ranking' ATP (no ha alcanzado el 'top 100', llegó a ser 152.º); el vencedor en 2012, el canadiense Filip Peliwo, es el 266.º (su mejor puesto fue el 223.º); el de 2013, el italiano Gianluigi Quinzi, es el actual 258.º (llegó al 226.º); el de 2014, el norteamericano Noah Rubin, es el 183.º (163.º como techo), y parecen mejor encaminados el campeón de 2015, el larguirucho Reilly Opelka (126.º), y el de 2016, el canadiense Denis Shapovalov (161.º).

Además

Davidovich dejará de ser júnior en enero, y entonces su abanico de rivales se complicará en su periplo para tratar de ir mejorando su 'ranking'. Ayer subió 81 puestos y se colocó como el 556.º. En concreto, es el 41.º español y el segundo más joven entre los que lo preceden, sólo superado por Nicola Kuhn (17 años), que es el 24.º (256.º mundial). Es también el tercer malagueño, tras los marbellíes Adrián Menéndez (140.º, nunca en el 'top 100') y Carlos Gómez Herrera (446.º), ambos ya relativamente veteranos.

Como admitió a este periódico el técnico de Davidovich, Jorge Aguirre, en lo que queda de 2017 el rumbo del rinconero ha de discurrir en un equilibrio entre las citas júnior y las absolutas. Por un lado, ambos se han marcado el atractivo reto de acabar el año como líder del 'ranking' júnior mundial. Ayer el malagueño se situó segundo en esta clasificación, sólo por detrás del serbio Miomir Kecmanovic (1.482 puntos). Davidovich suma 1.106, pero, como su rival está ya metido de lleno por la lucha en el terreno profesional, existen opciones. Así, es probable que acuda a Flushing Meadows (Nueva York) en la primera semana de septiembre para jugar el US Open, y también tiene como reto disputar el Masters de la categoría de fin de temporada en Sichuan (China, del 25 al 28 de octubre), que juegan los ocho mejores no del 'ranking' general, sino sólo del año en curso, criba que actualmente no supera (es decimoctavo, lastrado por participar en pocas citas).

Wimbledon no da puntos

Pero Davidovich no puede descuidar tampoco mejorar su 'ranking' ATP. Ganar en Wimbledon el domingo no le ha dado puntos. Su ascenso se debió a las dos finales recientes en Futures, tanto en Palma del Río (Córdoba) como en Bakio (Vizcaya). Así, podría acudir a San Sebastián (28 de agosto) y Sevilla (11 de septiembre). Hay que aclarar que la escala de torneos, en orden ascendente por la puntuación otorgada, son los ITF (Futures, con sus propias subcategorías), los ATP Challengers, los ATP 250, los ATP 500, los Masters 1000, y las cuatro citas de Grand Slam. Para tomar una referencia, la otra gran promesa de su generación, Kuhn, ganó el sábado en Braunschweig su primer Challenger y fue el decimocuarto tenista más joven de la historia en lograrlo.

¿Y en cuanto al tenis? La crítica especializada ha destacado la calidad de Davidovich y la agresividad y carácter ofensivo en su juego. Pero también hay aspectos que mejorar. «No es un jugador que esté dando aún el cien por cien de sus capacidades. Tiene que mejorar el porcentaje de su primer servicio y los tiros intermedios», apunta Aguirre, que se refiere en última instancia a saber jugar mejor los golpes que no van a ser decisivos y que alargan el punto. Asimismo insistió en «la parte mental», que trabaja desde hace meses con el psicólogo Julio de Dios. «Es un ganador nato. Se enfada cuando no caen los puntos», explica.

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