Tenis

Otro Roland Garros para dominarlos a todos

Rafa Nadal, en un entrenamiento en París. /Reuters
Rafa Nadal, en un entrenamiento en París. / Reuters

Un buen cuadro y los tres títulos en la gira de arcilla aumentan el favoritismo de Rafa Nadal en Roland Garros, donde el undécimo título y el número uno aguardan al español

MANUEL SÁNCHEZMadrid

No es que sea el máximo favorito. Es que la duda que asalta a aficionados y casas de apuestas es si Rafael Nadal volverá a ganar Roland Garros sin ceder un set, como en 2017, o perdiendo menos de sesenta juegos por el camino. El balear es indiscutiblemente el que tiene todas las papeletas para levantar la Copa de los Mosqueteros el próximo 10 de junio, y aunque él huya de los favoritismos, su legado en las pistas del Bois de Boulogne es suficiente para pensar que si está sano -y lo está-, pocos pueden hacerle frente.

Para frenarle en París no estará Roger Federer, cuya ausencia no es problema para Nadal, quien admitió en rueda de prensa que ganar sin el suizo «tiene el mismo valor». «Será igual si estuviese Federer o no. No se podría decir que una victoria de Federer cuando estaba lesionado yo o Djokovic no fuera bonita», agregó el campeón de 16 grandes.

Aunque físicamente no esté, la presencia de Federer acompañará cual sombra el sendero de Nadal en París. Si el balear falla, cederá el número uno en favor del suizo, pero si se alza como campeón, obligará a Federer a sumar en Stuttgart para arrebatárselo y luego defender los títulos de Halle y Wimbledon para no descolgarse.

La lucha por este número uno es un aliciente más al gran plato final que supondría el undécimo Roland Garros. Con la costumbre que ha cogido Nadal de rebasar los límites de la historia torneo tras torneo, ha conseguido que todo lo que no sea una victoria se considere un fracaso y que superar sus cifras, día tras día, parezca algo normal.

De ahí que el undécimo entorchado en la Philippe Chatrier apenas cause sorpresa en caso de llegar, aunque la relajación en el aficionado, que ya ha visto a Nadal ganar en Barcelona, Montecarlo y Roma este año, no coincida con la del manacorense, quien no quiere oír mencionar una final anticipada ante Novak Djokovic, campeón en estas pistas en 2016. «Es pronto para hablar de una final contra Djokovic, aunque está claro que él es uno de los favoritos», matizó.

Su inicio, contra el italiano Simone Bolelli (después de que ante el ucranio Alexandr Dolgopolov, rival que le deparó el sorteo, se retirase en la jornada del domingo), es la antesala de un camino relativamente sencillo con nombres como Joao Sousa, Diego Schwartzman, Richard Gasquet, Marin Cilic y Juan Martín del Potro en el horizonte. Ante esta tentativa, y tras evitar a Dominic Thiem y Alexander Zverev hasta la final, hay dos hombres que pueden asustar al mallorquín, los sorprendentes Fabio Fognini y John Isner. El primero porque sabe lo que es ganarle en Grand Slam (Abierto de los Estados Unidos 2015) y el segundo porque es junto a Djokovic y Robin Soderling, el único que ha sido capaz de ganarle dos sets a Nadal en este torneo (2011). No obstante, con Fognini no se podría encontrar hasta cuartos y con Isner hasta semifinales, en tanto que el italiano solo llegó tan lejos aquí en 2011 y el estadounidense nunca pisó tal ronda en Grand Slam.

Mugururza, sin la presión del título

Garbiñe Muguruza no contará con la tranquilidad en el cuadro, pero sí en su mentalidad, y es que la campeona en 2016, que debutará con Svetlana Kuznetsova, aseguró que este año es «diferente al pasado porque había más presión». Tras romper a llorar en rueda de prensa después de caer en octavos en 2017, Muguruza levantó el título en Wimbledon y disfrutó del número uno durante unas semanas, por lo que ahora llega a París con mucha más experiencia y menos nervios. Además, la posibilidad de recuperar el número uno es real, y lo conseguiría siempre y cuando gane el torneo y en la final no se enfrente a Caroline Wozniacki, actual número dos del mundo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos