Nadal sólo cede dos juegos ante Thiem y ya otea la final de Montecarlo

MANUEL SÁNCHEZ MADRID.

De negro completamente. Como si de un funeral se tratara, se plantó Dominic Thiem en la pista central ataviado con una equipación oscura de los pies a la cabeza. Lo que no supo el austríaco es que Rafa Nadal le enterraría en una de las derrotas más amplias y contundentes de la carrera del joven centroeuropeo.

Con un marcador de escándalo (6-0 y 6-2), Nadal marcó su territorio, despojó de su cetro al príncipe de la tierra para clavar su reinado en la pista de Montecarlo, donde hoy buscará la final ante el búlgaro Grigor Dimitrov.

Thiem, con 24 años ya a sus espaldas y la eterna promesa de suceder al manacorense como el rey de la tierra, llegó a la pista central con la vitola de haber inclinado a un Novak Djokovic en proceso de renacer en octavos de final y con la confianza de saber lo que es derrotar en dos ocasiones a Nadal sobre tierra (Buenos Aires 2016 y Roma 2017).

En un inicio de los que acostumbra, Nadal volvió, por tercer partido consecutivo, a romper el primer servicio de su rival y a meterle presión ya desde las primeras bolas. El estilo agresivo del semifinalista de Roland Garros le hace pecar de ansioso en ocasiones, aunque también ha supuesto su mejor arma para dañar la fortaleza de Nadal. Por eso, Thiem trató de contrarrestar las bolas de rotura a palos. Sus opciones pasaban por confiar en el milagro de que le entrarán los revolucionados reveses a una mano y que, en algún momento, el balear relajase el ritmo.

Lejos de ello y, una vez más, aumentando las marchas respecto al partido previo, el manacorense puso una segunda rotura en el marcador y una tercera para celebrar el sonrojante 6-0 en el marcador. Con la ventaja aumentando juego tras juego, el público empezó a preguntarse si Thiem sería capaz de materializar algún juego o si, por el contrario, Nadal infligiría la primera bicicleta de su carrera.

Orgullo

También hubiera sido la primera sufrida por Thiem, al que Nadal ya le clavó un rosco en las pasadas semifinales de Roland Garros. No obstante, el austríaco tiró de orgullo y, tras un comienzo de 3-0 abajo en el segundo parcial, se repuso y arrancó dos juegos al español.

Asimilada ya la derrota desde casi el primer set, Thiem sólo le rascó cuatro puntos al servicio al español e hincó la rodilla en una hora y diez minutos. Superado el escollo -a priori, el gran rival en tierra-, otro revés a una mano espera a Nadal en semifinales. Será el búlgaro Dimitrov, quien se deshizo de David Goffin, aún faltó de tono, y pisará las semifinales de un Masters 1.000 en tierra por primera vez desde Roma 2014.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos