Aquí Ferrer, antes Nadal y después gloria

David Ferrer, manteado por sus compañeros de la selección tras la victoria de ayer. :: afp Photo/
David Ferrer, manteado por sus compañeros de la selección tras la victoria de ayer. :: afp Photo

España se clasifica para semifinales de la Davis tras derrotar a Alemania y se medirá a Francia en septiembre El alicantino obra el milagro y vence a Kohlschreiber en un duelo titánico de casi cinco horas

MANUEL SÁNCHEZ

La España de David Ferrer y Rafa Nadal ya está en semifinales de la Copa Davis. Han tenido que pasar seis años desde su última presencia en dicha ronda, pero cada segundo, cada descenso, cada momento amargo ha merecido la pena al ver al alicantino caer a la tierra tras abrochar el quinto punto, por ver emocionarse a Nadal en cada punto de 'break' salvado por Ferrer y por sentir como propias cada una de las lágrimas derramadas en la grada al subir el 3-2 al marcador de la eliminatoria. Porque España superó a Alemania y se enfrentará el próximo mes de septiembre a Francia en suelo galo.

Y todo esto es posible porque aún hay David Ferrer para rato. Para mucho rato. Porque su batalla en la plaza de toros de Valencia quedará siempre en el recuerdo de la historia de la Copa Davis A sus 36 años y tras haber sufrido un varapalo tremendo el viernes en su derrota ante Alexander Zverev, el de Jávea emergió como lleva haciendo toda su carrera y tiró de garra y coraje durante cuatro horas y 55 minutos de partido para inclinar a Philipp Kohlschreiber por 7-6 (1), 3-6, 7-6 (4), 4-6 y 6-4 y clasificar a España para semifinales de la Copa Davis.

El ambiente invitaba a la épica de España, que tenía que redimirse de un 1-2 en contra como ya hizo ante Croacia en 2017. Para ello, las opciones de Sergi Bruguera eran Roberto Bautista o David Ferrer. A un lado, el mejor estado de forma y juventud del castellonense, al otro, la experiencia y solidez del alicantino. «No era nada fácil confiar en mí», reconoció Ferrer tras el encuentro. Las idas y venidas fueron constantes desde el inicio, y el servicio menos determinante que en otras ocasiones. Tener el 'break' de tu parte no garantizaba nada y el primero en vivirlo en sus carnes fue el español, que disfrutó de ventaja de rotura en el primer set (4-2) y tuvo que esperar hasta el desempate para asegurarse la primera manga.

Tras un globo excelso que superó a Kohlschreiber, sentenció el primer parcial (7-6), comenzó la montaña rusa, Ferrer cedió dos veces el saque en el segundo parcial y el germano igualó la contienda (6-4), antes de que Ferrer levantase un 0-3 en contra en el desempate del tercero y pusiese el 2-1 arriba a sets. No obstante, y pese a que Kohlschreiber cada vez estaba más cansado, el alemán no se dio por vencido, y metió el miedo en el cuerpo al llevarse el cuarto set y dejarlo todo listo para el quinto set. Nadie sabía aún lo que se venía por delante, en un último parcial lleno de emociones, en el que tener la piel de gallina era lo mínimo que se podía pedir a cualquier aficionado al tenis.

Ferrer cogió la delantera y tuvo un 'break' a favor, el germano lo recuperó y puso en apuros a Ferrer con 3-4 a favor suyo, cuando dispuso de dos bolas de rotura. El de Jávea, el público y Nadal y el resto de componentes empujaron al unísono para levantarlo, poner el 4-4 y romper de manera definitiva en el noveno juego, para cerrar el partido, con un increíble 'passing shot' que recordó al que Juan Carlos Ferrero le hizo a Lleyton Hewitt en el Palau Sant Jordi en el 2000, y la eliminatoria por 6-4.

Nadal puso la primera pieda

«Es un día inolvidable, no sé cómo lo he hecho. Esta competición ha sido lo máximo que me ha pasado en la vida. Jugar en la plaza de toros de Valencia ante toda mi gente, mis amigos, mi futura esposa, es lo máximo», reconoció un emocionadísimo Ferrer endeclaraciones a Televisión Española a pie de pista.

Antes, pero no menos importante, había llegado la primera piedra para la remontada en la figura del de siempre, de Rafael Nadal. El balear no tuvo rival, por méritos propios ante Alexander Zverev y despachó al germano por 6-1, 6-4 y 6-4 en 2 horas y 20 minutos. En un ejercicio de pura superioridad, Nadal entregó el cuarto punto a España y dejó la tierra a punto para la gesta de Ferrer. En ningún momento Zverev inquietó al balear, quien dispuso a placer del partido y finiquitó en tres sets a un futuro número uno y actual campeón del Master 1.000 de Montecarlo.

En semifinales, España se enfrentará a Francia, quien cerró su billete a la penúltima ronda del torneo tras vencer a Italia a domicilio en Génova por 3-1. El interesante cruce, que será en terreno francés, se producirá el fin de semana del 14 al 16 de septiembre en una sede aún por decidir.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos