Diario Sur

Análisis

Nadal pone punto final a la temporada

Nadal, durante un partido.
Nadal, durante un partido. / Reuters
  • El balear renuncia al último Master 1.000 del año y al torneo de maestros

No se volverá a Rafael Nadal en una pista de tenis en lo que falta de la temporada. Las lesiones, el gran obstáculo del balear en los últimos años de su carrera, han forzado al manacorense a renunciar al último Masters 1.000 del año (París) y a la posible clasificación para el torneo de maestros que tendrá lugar en Londres desde el 13 al 20 de noviembre.

«Creo que no es ningún secreto decir que llegué muy justo a los Juegos Olímpicos y el objetivo era ganar una medalla para España. Sin embargo, esta recuperación acelerada me ha causado dolor en todos los torneos desde entonces y ahora me veo obligado a parar y pensar ya en 2017», confesó Nadal a través de su perfil oficial en Facebook. La lesión en la muñeca izquierda que le apartó de la competición en mayo provocó otra derivada (un edema óseo de sobrecarga en una zona diferente) que le ha retirado al final del año después de un exitoso paréntesis para alcanzar el oro olímpico en dobles, el cuarto puesto en individuales en Río y un abandono previo en las parejas mixtas para evitar mayores complicaciones en Brasil.

El español, actual número 7 de la carrera de la ATP, pondrá fin a una campaña en que sólo ha conquistado dos títulos (Barcelona y Montecarlo). El tenista de 30 años sigue el ejemplo del suizo Roger Federer, quien dio por cerrada su campaña después de Wimbledon para recuperarse de los problemas en la espalda. «Siento mucho no poder jugar en Basilea la semana que viene dado que tengo muy buen recuerdo del torneo y la final con Federer en 2015. Tampoco podré estar en el torneo de París-Bercy, donde siempre me han acogido con tanto cariño. Ahora toca una vez mas descansar y empezar a preparar de manera intensa la temporada de 2017», resumió Nadal. El de Londres será el primer torneo de maestros sin el español ni el suizo desde 2001.

El tenista había preferido postergar su renuncia para no restar importancia a la apertura de la academia con su nombre inaugurada en Manacor. El balear recibió a Roger Federer para la presentación y un día después reconoció que ponía fin a su carrera. No obstante, la pausa de Nadal no ha sido una sorpresa. «Tengo dos meses y medio hasta que empiece la próxima temporada. Tengo ese tiempo para ponerme al nivel que quiero estar», adelantó tras perder diez días antes en Shanghái contra Victor Troicki en la segunda ronda del torneo chino. El calvario con su zurda empezó en el torneo de Madrid, pero logró llegar a semifinales, fase en la que perdió contra Andy Murray. Tres semanas después perdió contra Marcel Granollers en Roland Garros, el torneo en que sólo había perdido tres veces, y frenó para tres meses de recuperación para su exitoso paso por Río de Janeiro.

El balear ha disputado 53 partidos ATP en la presente temporada (incluido el maratón olímpico), mientras que en 2015 sumó 81 encuentros y en 2014 saltó 59 veces a la pista de un torneo profesional. A pesar de la tentación de acudir con las mejores raquetas a Londres, Nadal optó por la prudencia para mirar a la siguiente temporada. «Cuando se acaben estos problemas, volverá sin duda a su nivel, porque cuando se lesionó en Francia tenía la fuerza suficiente para ganar otro Roland Garros y confío, con la esperanza fundada, en que si se recupera volverá a optar al próximo torneo», avanzó su entrenador, Toni Nadal, un día antes del anuncio.

La nueva renuncia supondrá también una desventaja para el futuro porque el español perderá varios puestos en el ranking hasta una presumible salida de los ocho mejores, lo que le emparejaría con una potencial gran raqueta como Novak Djokovic o Andy Murray en los octavos de final del Abierto de Australia. Además, mostrará el avance del mundo del tenis en un año en que las dos leyendas han bajado un escalón en lo que presupone un futuro en el que concentrarán más sus objetivos en busca de una transición óptima. «Hubo un tiempo en que nos veíamos cada domingo en una pista central para jugarnos un título, pero esos tiempos están un poco en el pasado para bien o para mal, depende de cómo se mire. Aunque espero que haya más en el futuro», avisó Federer un día antes.