La saga malagueña de la motonáutica

El nerjeño Kiko Aguilera, en plena tensión en la competición. :: sur/
El nerjeño Kiko Aguilera, en plena tensión en la competición. :: sur

Kiko Aguilera ya tiene sucesor en su hijo, que se estrena de absoluto a nivel internacional el domingo

MARINA RIVAS MÁLAGA

Pasan largas horas entre el gimnasio y el agua, se preparan para recibir impactos, aprender a levantarse y retomar el ejercicio, entre olas, viento y competitivos rivales. Sin duda, la motonáutica es un deporte para valientes, algunos de los cuales parten de cero y otros lo llevan impreso en los genes. La saga Kiko Aguilera es un buen ejemplo del segundo caso. A lo largo de dos décadas dedicadas a la alta competición de esta modalidad de motor, el mayor de la dinastía, nerjeño, ha cimentado un palmarés con medallas nacionales e internacionales entre las que destacan un oro, dos platas y cinco bronces nacionales y, sobre todo, dos terceros puestos europeos. Sin embargo, tras dos años sin competir a causa de un grave accidente, Aguilera padre se ha impuesto un nuevo reto: competir junto a una de las jóvenes promesas de la provincia, su hijo.

A pesar de que el malagueño acumula varias lesiones de gravedad, su último impacto, en 2015, cambió su modo de vida. «En un campeonato de España en Cádiz tuve un accidente y dejé de competir. Estuve muy tocado. Iba detrás de un piloto, cogí su estela, caí con el pecho entre el manillar y la moto, me arqueé para atrás y me saltó una vértebra», explica. Aunque esta no fue su única razón de peso para dejar la motonáutica a un lado. «Mi hijo venía pisando fuerte detrás y me quería dedicar a enseñarle, mi objetivo siempre ha sido correr con él», asegura. Algo más que una afición con la que creció desde pequeño ya que, como muchas familias residentes en la costa, practicaban deportes acuáticos con asiduidad. Una pasión que intercalaba con los entrenamientos como marchador del Cueva de Nerja. Y es que, Aguilera ha llegado a ser medallista nacional y a compartir la camiseta de la selección andaluza junto al olímpico 'Paquillo' Fernández.

Ahora, el testigo sobre el agua lo ha recogido su hijo. Con sólo 15 años ya ha sido internacional. «La primera vez que me subí a una moto de agua tenía 8 años. Siempre iba a ver a mi padre competir. Ahora, lo que siempre me dice es que tengo que llegar más alto que él», afirma. Y no va mal encaminado: plata andaluza, plata española, campeón de la Copa del Rey y octavo en el Mundial de Alicante son algunos de sus méritos. Eso sí, de momento, por su edad, sólo en categoría júnior. Su siguiente gran reto llega el domingo, en el Europeo de Endurance en Portimao (Portugal) como absoluto por primera vez.

Modalidades

Aguilera padre ha competido en casi todas las modalidades de este deporte, desde Jet ski (de pie sobre la moto) hasta Runabout (sentado), y tanto en Raid (larga distancia y por estaciones), como Rallyjet (circuito de distancia media larga y pocas boyas), Circuito (con más boyas y sólo tres mangas cortas) y Endurance.

Esta última modalidad será la que dispute Kiko Júnior en el Europeo de Portugal. Una prueba en la que, junto a otro piloto deberá cubrir un circuito de resistencia de alrededor de una hora y media de duración, en el que podrá efectuar repostajes. Una exigente prueba para el que el veleño asegura estar preparado: «No me da miedo correr con los absolutos, estoy entrenando mucho y si no, para aprender hay que caerse». Y concluye: «Algún día espero disputar esta prueba con mi padre, es mi sueño».

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