Premio al afán de superación

Natalia Fischer, feliz a su entrada en la línea de meta en el Campeonato de España de BTT. :: rafa
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Natalia Fischer, feliz a su entrada en la línea de meta en el Campeonato de España de BTT. :: rafa

Natalia Fischer se proclama campeona de España de BTT, tras preparar la prueba durante sólo tres meses Una importante lesión le obligó a abandonar el duatlón, disciplina con la que llegó a ser subcampeona del mundo por grupos de edad

FÁTIMA ÁVILA-CASANOVA MÁLAGA

La ciclista Natalia Fischer, que hace unos días se proclamó flamante campeona de España de BTT en Alhaurín de la Torre, es una deportista todoterreno. En sólo un año la vida le ha dado un giro de 180 grados, tanto a nivel deportivo como personal. Todo comenzó el 3 de enero de 2016. Aquel día sufrió una aparatosa caída con su bicicleta de montaña que le provocó una importante herida a la altura del fémur. A partir de ahí, todo fueron malas noticias, ya que a aquel golpe le siguieron fuertes dolores de espalda, molestias en la cadera y el diagnóstico de una importante lesión, un choque femoroacetabular -resultado del roce anormal de los huesos de la cadera entre sí- que la obligaba a abandonar la competición.

De este modo, veía como su prometedora carrera en el mundo del duatlón, en el que se había proclamado subcampeona del mundo por grupos de edad, y campeona de España y de Andalucía sub-23, se veía totalmente truncada. «Lo único que pensaba en aquel momento era en cambiarme a otra disciplina, porque siempre he hecho deporte y no quería dejar de hacerlo. Dio la casualidad que montando en bici, que de hecho era el segmento que más disfrutaba en el triatlón, no me molestaba nada la cadera, así que decidí empezar a buscar clubes para competir».

Así fue como a principios de 2017, tras un año sin éxitos deportivos, fichó por el equipo internacional vasco Lointek. Con ellos disputó varias pruebas de carretera. Sin embargo, nunca llegó a sentirse a gusto y acabó por abandonar. «Veía que la bicicleta de carretera no sacaba todo mi potencial, y no me sentía bien. En aquel momento, tuve la suerte de que Trek España me dio la oportunidad de correr con ellos y fue cuando me pasé a la bicicleta de montaña; por lo tanto no fue hasta principios de verano cuando realmente comencé a entrenar con la mountain bike», explica. Sólo tres meses después se proclamaba campeona de España de BTT en Alhaurín de la Torre, una gesta que solo está a la altura de las mejores. Esta victoria le pilló tan de sorpresa que aún está intentando digerirla. «Es cierto que me entrené mucho para esa competición, pero nunca pensé que podría ganarla, porque me enfrentaba a chicas que llevan toda la vida compitiendo en mountain bike, y que eran mis ídolos. Las veía y solo hacía pensar que era imposible ganar, así que afronté la carrera sin ningún miedo. No tenía nada que perder, y al final me salió bien», confiesa.

A los nuevo retos deportivos que le ha traído este 2017 hay que sumar las importantes decisiones que también ha tenido que tomar a nivel personal. Hasta hace unos meses, Fischer cursaba quinto de Medicina, estudios que decidió abandonar para dedicarse en cuerpo y alma al Marketing, carrera que cursa a través de la UOC (Universitat Oberta de Catalunya). No fue una decisión fácil, pero está segura de que fue lo mejor que pudo hacer, explica: «La gente flipa con el cambio, pero a mi el marketing y el mundo de las empresariales y las finanzas me encanta. Medicina ya no me gustaba, sentía que estaba perdiendo el tiempo y lo estaba pasando mal. Ahora, además, estoy haciendo la carrera a distancia lo que me permite compaginar mejor estudios y entrenamientos».

Un risa nerviosa se escapa de sus labios cuando recuerda los 72 kilómetros con 2.800 metros de desnivel acumulado que tuvo que completar en la localidad alhaurina. Un recorrido muy exigente, teniendo en cuenta que se trataba de una competición de maratón, en el que las zonas de piedras se combinaban con los terrenos arenosos, como relata la ciclista: «El recorrido fue muy complicado. Yo tuve la suerte de que me lo enseñaron unos días antes, y eso lo llevé de ventaja con respecto a las madrileñas y las catalanas. No obstante, cuando terminé el Campeonato estuve dos días reventada». Fischer entró en la línea de meta con doce minutos de diferencia con respecto a la segunda, la gallega Susana Alonso. Sin duda, toda una muestra de poderío y de fuerza, aunque al finalizar la prueba no pudo evitar que las lágrimas de felicidad empañasen su rostro.

Ahora, como campeona de España, debe afrontar una apretada agenda en la que tiene que compaginar los actos promocionales, como el del pasado fin de semana en Madrid donde le invitaron a asistir a la cuarta Feria Internacional de la Bici, y los entrenamientos que le permitan hacer frente a sus próximos desafíos. El siguiente reto será la Cataluña Bike Race, vuelta de tres etapas en las que se darán cita las mejores corredoras de la especialidad, y donde ya no será, según se teme, la gran desconocida que participó en el Estatal: «Allí seguro que me tienen más vigilada e intentan que no me escape». Pensando en la próxima temporada espera contar con los patrocinadores necesarios para poder competir en algunas series mundiales.

A esta esteponera, de padre suizo y madre vasca, nada se le resiste. No obstante, asegura que no le quedan grandes sueños por cumplir, y que lo único que le pide al futuro es «seguir siendo feliz».

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