Sainz resiste en un quilombo de etapa

Peterhansel recorta 13 minutos al piloto español, que mantiene el liderato en coches

DAVID S. DE CASTRO MADRID.

Cuando Marc Coma avisaba de que la navegación iba a ser clave en todo el Dakar, seguro que tenía la etapa 10 entre Salta y Belén en mente. Y buen belén se armó en una jornada, en la que todos los contendientes han tenido serias dificultades para llegar, especialmente en motos, cuya clasificación general ha dado un vuelco. Matthias Walkner sacó una victoria de oro, que le vale para ser líder con 39 minutos sobre Joan Barreda y que aúpa a Gerard Farrés a la cuarta posición. No fue hasta el final del día cuando se supo qué había ocurrido. Un problema en el libro de ruta, en el séptimo punto de control del día (primero de la segunda parte de la etapa), cuando muchos corredores se extraviaron. Eso hace pensar que, como algunos sí lo pasaron y otros no (gran parte de los favoritos), puede caer penalizaciones, con lo que la clasificación puede sufrir un vuelco antes de comenzar la jornada de este miércoles.

En coches, Carlos Sainz mantiene el tipo, pese a que su mayor rival y perseguidor, Stepháne Peterhansel, sacó lo mejor de sí para conseguir su segunda victoria consecutiva de este Dakar. Se mantiene líder en coches, si bien no ha sido un día nada sencillo para él. Además de ese problema final en el WP7 (peor le fue a Nasser Al Attiyah, que se dejó media hora), no pudo con un Peterhansel que ya en la primera meta de la etapa ya le sacaba doce minutos al madrileño.

'Pelo de camello'

Sainz, después de lo sucedido el lunes en la etapa de descanso con la pérdida de diez minutos por el golpe (que ni la propia organización aclara) con Kees Koolen, sólo tenía que aguantar, a sabiendas de que la jornada de este jueves será fundamental. En una zona de dunas con el temido 'pelo de camello', y después las zonas de río seco, no podía fallar. Peterhansel mantuvo una genial pelea con Nasser Al Attiyah, que al final del día acabó perdiendo todas sus opciones de dar la campanada en la jornada. El galo se impuso a Giniel de Villiers, y a un Sainz que, ahora, tiene 50 minutos de ventaja.

El madrileño tendrá un enorme examen este miércoles: el 'Super Fiambalá'. La etapa entre Belén, Fiambalá y Chilecito es ya un clásico de la carrera sudamericana, donde Peterhansel ya conquistó el Dakar en 2016. La salida mezclada de camiones, coches y motos para los 25 más rápidos añade dificultad, en una pista de arena blanda que pondrá a prueba las capacidades de todos.

La llegada de las dunas argentinas se preveía como uno de los grandes problemas de esta jornada, pero los ríos secos a la llegada a Belén fue lo que causó el caos. Los últimos kilómetros del día dejaron a casi todos los contendientes perdidos fuera de la ruta correcta, la constatación de que la navegación vuelve a ser protagonista en esta segunda semana.

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