GP de Alemania

Ducati en seco, Ducati en mojado

Dovizioso, en Sachsenring. /AFP
Dovizioso, en Sachsenring. / AFP

Dovizioso fue el mejor en el primer entrenamiento sin agua y Barberá en el segundo, bajo la lluvia

BORJA GONZÁLEZSachsenring

Héctor Barberá, primero en el segundo entrenamiento libre bajo la lluvia, con la Ducati modelo 2016. Andrea Dovizioso, líder de la general, primero en el primer entrenamiento en seco, en el recientemente reasfaltado Sachsenring, con la última moto desarrollada por la marca italiana para MotoGP. Un nuevo espaldarazo para la fábrica con sede en Borgo Panigale que matiza esas dudas que sus propios pilotos airean sobre sus máquinas, esas debilidades que, al final, no le está haciendo perder la competitividad en trazados tan diferentes entre sí como Mugello, Montmeló, Assen o Sachsenring, un circuito ratonero, de apenas 3.600 metros de longitud, sin largas rectas, con mayoría abrumadora de curvas de izquierdas y que los pilotos equiparan con un karting.

Lesión de Jorge Martín

En la categoría pequeña el dominador del día terminó siendo Joan Mir, más de seis décimas mejor que Romano Fenati, aunque el protagonista –negativo e involuntario- del viernes terminó siendo Jorge Martín, autor de las últimas cinco ‘poles’ y que sufrió una fuerte caída en el segundo turno de entrenamientos que puso punto final a su participación en el Gran Premio de Alemania. «El piloto sufre una fractura de maléolo tibial derecho y fractura de la cabeza del peroné: no sabemos todavía si hay lesión o no a nivel ligamentoso», explicó Ángel Charte, director médico del campeonato. «Se le ha enviado al hospital de Chemnitz (población a 30 kilómetros de Sachsenring) para hacer una resonancia magnética y mañana (por este sábado), seguramente, regresará a Madrid», añadió.

El de San Sebastián de los Reyes se verá obligado a pasar por el quirófano y será tras esta intervención quirúrgica cuando se pueda valorar con cierta certeza el período de recuperación. «A groso modo, sin saber si hay afectación de ligamento o no, son entre cuatro y seis semanas», valoró Charte, una estimación que, en su lado más optimista, permitiría llegar al piloto a la primera prueba post-parón estival que se disputará el fin de semana del 6 de agosto en Austria.

«Un amigo me comentó el otro día una cosa», comenzó Dovizioso en su análisis de lo sucedido este viernes. «Más que nuestros límites, creo que en las últimas carreras han emergido los límites de los demás. Algunas motos no están funcionando como deberían en las últimas carreras y la nuestra se está demostrando más estable», añadió. Un razonamiento que no es nuevo en el ‘paddock’, en la parte de conceder la virtud de ser una moto regular a Ducati, aunque sí en la que se empieza a deducir que sí es una moto capaz de competir con Yamaha o con Honda, dos motos que a su vez están lidiando con sus propios problemas. El clásico y difícil de resolver de la aceleración del que tanto ha hablado Marc Márquez o los vinculados al chasis en los que andan metidos Maverick Viñales y Valentino Rossi. «No es el momento de decir que podemos pelear por el título -añadió no obstante Dovizioso-, aunque es indudable que hemos mejorado». Una mejoría que se vislumbra en los casos del líder de MotoGP y de Danilo Petrucci, y que todavía cuesta entender en el de Jorge Lorenzo, que sigue reconociendo sus limitaciones por la falta de adaptación a su nueva montura.

Con la pista seca, la primera jornada del GP de Alemania dejó pocas sorpresas. Tan sólo ver a Rossi fuera de los diez mejores, aunque el segundo puesto de Viñales a 38 milésimas del primero apuntó al potencial de la Yamaha en este trazado. «Para nosotros ha funcionado bastante bien. Estoy contento porque ha funcionado bien y hemos podido hacer un buen ritmo», explicó Viñales acerca de las sensaciones con el nuevo asfalto y con los compuestos que Michelin ha elegido para este fin de semana. «Con el neumático más duro de todos, el que estábamos obligados a probar, me he sentido a gusto. Quiere decir que han acertado con las gomas», reconoció. También terminaron en los puestos de honor tanto Márquez como Dani Pedrosa, aunque este último mantiene algunas dudas que se prolongan desde que Michelin cambiase su compuesto delantero para esta temporada.

Bajo la lluvia el que más sufrió de los favoritos fue Viñales, que finalizó en el puesto veinte a casi dos segundos del más rápido, Barberá. «Estoy contento porque estas cosas te dan un poco de moral después de empezar el año muy torcido», reconoció el valenciano de la escudería española Reale Avintia, que no está cumpliendo con las expectativas después de disponer en este 2017 con la Ducati de 2016, una moto con la que, por ejemplo, está logrando un mejor rendimiento Álvaro Bautista. «No es fácil cambiar lo que llevas haciendo dieciséis años de una forma y empezar a hacerlo de otra manera», analizó Barberá sobre sus problemas. «El estilo de conducción que yo tenía era de ir muy encima de la moto, muy quizás en plan moto de dos tiempos y con el paso del tiempo lo hemos ido cambiando. Creo que este año ya es prácticamente como el de los demás, que consiguen ir rápido en la categoría y, sin embargo, hay algunas cosas, como el estilo de frenar de esta moto, que parece que me cuesta más», destacó el valenciano.

En Moto2 el mejor tiempo del día fue para el suizo Thomas Luthi, segundo de la general y al que siempre se le había atravesado Sachsenring. El líder, Franco Morbidelli, terminó cuarto, mientras que el mejor español de la general, Alex Márquez, sólo pudo ser décimo, a más de medio segundo del mejor.

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