GP Italia

Vettel se agarra al factor cancha

Lewis Hamilton en su Mercedes. /Reuters
Lewis Hamilton en su Mercedes. / Reuters

Ferrari estrena evolución de motor en su casa, en medio de los grandes fastos por su 70 aniversario, mientras Hamilton quiere mantener la racha y asaltar el liderato

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Quien haya visitado Italia, sea la parte que sea, se ha impregnado del inconfundible carácter transalpino, y el autódromo de Monza es, probablemente, uno de los que mejor lo representan. Su ambiente inconfundible este fin de semana se va a ver teñido aún más de rojo, ya que por primera vez en varios años vuelven a tener a un firme candidato a victoria. Sebastian Vettel llega líder al GP donde el Cavallino Rampante va a celebrar sus 70 años de vida, desde que el 'Commendatore' se emancipase de Alfa Romeo para crear sus propios bólidos.

 La lucha que tendrán Vettel y Hamilton ha atraído a muchos 'tifosi', hasta el punto de que se prevé un aumento de más del 10% en la afluencia de público. Las apuestas están muy parejas para los dos contendientes, sobre todo porque tras lo visto hace unos días en Bélgica, ambos cuentan con argumentos para pelear por la victoria hasta el final.

Lo visto en Spa será un prólogo de lo que va a sufrir Fernando Alonso este fin de semana. Salvo cambio de última hora, el asturiano montará una nueva versión de la unidad de potencia Honda, que no será la cuarta completa sino una evolución de la tercera. Dicha evolución no tiene por qué dar buen resultado, y vistos los precedentes lo más probable es que no lo den. La solución que Honda ha emprendido a la hora de encarar este fin de semana en uno de los circuitos donde mayor velocidad punta se alcanza tendría que servir para paliar la seria diferencia que tiene con los motores Mercedes y Ferrari (que también llevan una nueva versión en su casa), pero nadie es optimista.

 McLaren volverá a ejercer de mamporrero en una carrera en la que ni Alonso ni Vandoorne esperan nada. El español, de hecho, penalizará como penalizó su compañero en Bélgica, con lo que todo lo que haga tanto este viernes como el sábado será únicamente para intentar poner todo a tono y rezar a los dioses de la fiabilidad, que tan esquivos le han sido, para que aguanten las piezas en su sitio hasta completar todas las vueltas previstas. Precisamente el abandono de Spa ha abierto una nueva brecha -otra más- en la relación entre Alonso y Honda. El asturiano abandonó porque notaba algo raro en el comportamiento de su McLaren, y previo una rotura del motor.

 Los ingenieros japoneses aseguran que dicha unidad no tenía ningún problema, ni se lo encontraron después, y se han levantado muchas sospechas acerca de una retirada deliberada del español para poner en vergüenza (como si los resultados no hablasen por sí mismos) al motorista. Alonso calificaba de «sorpresivos» dichos comentarios de los responsables de Honda, y más aún de tener dichas dudas acerca de su compromiso.

Lo que sí tiene claro Alonso es que, aunque él sea la punta de lanza del proyecto, hay «más de 1.000 personas» involucradas que quieren que McLaren gane cuanto antes, porque aún no ha cambiado nada acerca de su futuro. «Hay que hacer cambios necesarios y ser competitivos, llevamos demasiados años atrás», señalaba ante los medios en el 'paddock' de Monza. «Para McLaren es urgente mejorar la situación. Somos McLaren y queremos lo mismo: ser competitivos», decía, contundente. El problema sigue siendo Honda, un lastre que de momento no se va a quitar de encima el equipo, al menos, en 2017.

Sainz, en busca del milagro

 Además de Ferrari, hay otro equipo para el que la carrera en Monza es el GP de casa. Toro Rosso, cuya base está en Faenza, al lado de Bolonia, afronta la cita de Italia con estoicidad, ya que como para McLaren será una prueba en la que van a sufrir mucho. Carlos Sainz vuelve a ser la principal baza para la escudería hermana de Red Bull, pero el madrileño no pone paños calientes ni da falsas esperanzas: «Estamos en una situación parecida o peor que en Spa», decía, brutalmente sincero, Sainz.

Como Alonso, el futuro del joven español también está en boca de muchos en estos días. Aunque es Red Bull quien decide, en las últimas horas ha vuelto a tomar fuerza el acercamiento de Sainz a Renault, una opción que ya tuvo encima de la mesa la pasada temporada y que este año también ha estado muy presente en su mesa. Siempre comedido, y más cuando tiene al 'ogro' del doctor Marko cerca, el madrileño asegura que está comprometido con la casa que le ha llevado a la Fórmula 1, pero mientras sus agentes están acercando posturas con los de Viry-Châtillon para no cerrarse las puertas. Quizá ese sea el milagro mayor, y no el de puntuar en Monza, que cosas más difíciles ha conseguido Carlos Sainz al volante de ese Toro Rosso.

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