GP Baréin

Mercedes se mantiene en un segundo plano

Lewis Hamilton rueda con su Mercedes en Baréin. /Reuters
Lewis Hamilton rueda con su Mercedes en Baréin. / Reuters

Red Bull y Ferrari se reparten los entrenamientos libres de Baréin, pero quien mete miedo es Bottas y, sobre todo, Hamilton

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

La Fórmula 1 está en pleno proceso de cambio. Los dueños, Liberty Media, han emprendido una revolución que pretende culminar en 2021 con una competición nueva, más igualada, con más espectáculo y adelantamientos. Sin embargo, hasta que llegue ese momento, todo apunta a que el 'statu quo' de la competición se va a mantener más o menos estable. No sólo en grandes números, como victorias o títulos, sino en detalles como los entrenamientos libres.

Mercedes, por ejemplo, se ha mostrado igual que en años anteriores. Nada de gastarse más de lo debido en una jornada que sirve para ensayar y poco más. Nada de enseñar los ases que tienen guardados, ni adelantar la presumible fiesta del sábado en un circuito donde se saben superiores. A una vuelta pocos o nadie duda de que están en una posición preponderante, también en Baréin, aunque este viernes no lo mostrasen. Pero no será Hamilton esta vez.

James Allison, responsable técnico del equipo alemán, afirmaba después de la sesión que «no fue su mejor día desde el punto de vista de rendimiento». «Tendremos que hacer mucho trabajo por la noche y en la sesión de mañana para presentar pelea tanto en clasificación como el domingo. La base está bien, pero aún no hemos llegado al límite que vimos en Melbourne», destacó el ingeniero británico. ¿Pose o realidad? Unas horas después se descubrió que era verdad. El 'modo fiesta' no se traducirá en una 'pole' esta vez.

Unas horas después de la disputa de la clasificación, desde Mercedes confirmaron que una fuga hidráulica en el coche de Lewis Hamilton que habían salvado por poco en Australia se reprodujo en estos libres. La pieza afectada es la caja de cambios, así que decidieron montar una nueva, aunque con ello incurran en una penalización de cinco posiciones en parrilla. Hamilton no podrá cumplir su sueño de superar a Schumacher en el capítulo de poles más victoria, al menos, hasta la carrera de China.

Los primeros libres fueron para Daniel Ricciardo. Los Red Bull se presentan como una posible alternativa a la dupla Ferrari-Mercedes, como siempre, y de hecho el ritmo de carrera que se pudo medir en los segundos libres dejó claro que todo lo que no consiguen a una vuelta lo pueden hacer el domingo. Y eso que Max Verstappen se perdió toda esa primera sesión por una avería eléctrica, que solventaron, pero que puso en alerta a los técnicos de la escuadra austriaca. En los segundos libres fue Kimi Räikkönen el más rápido, aunque con susto. El finlandés tuvo que dejar aparcado el Ferrari SF71H en un lateral después de que la tuerca de la rueda delantera derecha entrase mal. La consecuente multa se quedó en eso, pero tendrán que estudiar bien lo ocurrido si no quieren que se repita o, a las malas, que les ocurra como a sus 'hermanos pequeños' de Haas en Melbourne.

Nuevas piezas, buenas sensaciones

Fernando Alonso y Stoffel Vandoorne esperaban como el maná en el desierto las actualizaciones de McLaren para esta carrera. Aunque fueron menores de lo que se habían anunciado (deflectores laterales y otros elementos más para adaptarse al circuito que sustanciales para toda la temporada), dejaron muy buen 'feeling' en el equipo británico. Y eso que, en los segundos libres, se vieron obligados a parar ambos monoplazas durante un buen rato para comprobar los datos de sobrecalentamiento que habían encontrado en los primeros giros de sus pilotos. Al final, Alonso por delante de Vandoorne, pero no más allá del 9º puesto. La situación es prácticamente la misma que hace dos semanas, y el ansiado podio tendrá que esperar. Al menos de partida.

La mejor noticia para los fans del asturiano fue el buen rendimiento en ensayo de carrera. Alonso dio varias tandas largas, especialmente una de diez vueltas en las que no superó el 1:35 (ligeramente inferior al de, por ejemplo, Verstappen) y se presenta como el teórico cuarto equipo de la parrilla, n la misma línea que puede estar aas o, incluso, un sorpresivo Toro Rosso que coló a Pierre Gasly en octava posición final, delante de Alonso.

Carlos Sainz se quedó más lejos de lo previsto. Como McLaren, Renault aspira más pronto que tarde a colocarse en posiciones cercanas al podio, pero nada más lejos de la realidad. Nico Hülkenberg, que finalizó séptimo, no ocultó su decepción: «O podemos competir con los tres equipos punteros, son demasiado rápidos y están fuera de nuestro alcance en este momento. Me encantaría decir que sí, pero es la realidad es que no. Estamos en el comienzo de la temporada y tenemos mucho tiempo por delante, nuestro plan de desarrollo es muy agresivo, pero actualmente no lo veo posible», dijo el compañero de Sainz.

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