McLaren cambia Honda por Renault

Fernando Alonso. :: EFE/LYNN BO BO/
Fernando Alonso. :: EFE/LYNN BO BO

Se oficializa la ruptura de McLaren con Honda y el acuerdo con Renault, que a su vez rompe con Toro Rosso que pasará a llevar el motor de los japoneses

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO MADRID.

Había pasado sólo media hora después de que la acción en pista de los primeros entrenamientos libres del GP de Singapur se acabara. Prácticamente habían quedado como una anécdota, casi molesta, porque lo que todo el mundo estaba esperando era el lanzamiento de las numerosas notas de prensa que venían a confirmar los múltiples movimientos que iban a producirse.

El primero en ganar esta 'carrera' fue Renault. El fabricante francés confirmaba que dejaba su relación con Toro Rosso. Después, fue McLaren quien dio respuesta y una alegría a los muchos fans del equipo que estaban hartos de ver la 'H' en el lomo de sus monoplazas: se daba por finalizada su unión con Honda a partir de la temporada 2018. Una vez confirmadas las separaciones de ambos, sólo había que poner negro sobre blanco los acuerdos de boda en este intercambio de parejas: a partir del próximo año, Toro Rosso montará motores Honda y McLaren, los de Renault.

Para la escudería británica se acaban así tres años de pesadilla. «El poder de los sueños» se convirtió en la peor época de McLaren en su más de medio siglo de historia. Era casi una exigencia de los fans y, sobre todo, de los accionistas: había que romper el acuerdo que peores resultados les había granjeado, y por eso se pusieron manos a la obra para trabajar en busca de un nuevo motorista. La puerta se abrió en Renault, que aceptaron sentarse... pero había que colocar a Honda. Ahí tuvieron que pedir ayuda a la FIA y al resto de equipos, que rápidamente intentaron colocar a los japoneses donde fuera. Toro Rosso se convirtió en la opción perfecta para todas las partes: equipo pequeño, sin pretensiones ni presiones, y una puerta a Red Bull de cara a 2021, fecha en la que tanto Honda como Renault acabaran sus contratos tanto con los de Faenza como con los de Woking.

El camino a tomar ahora será totalmente divergente al de Honda. Así lo ha afirmado, rotundo, un Zak Brown que de esta manera rompe el kafkiano acuerdo que había firmado su predecesor como máximo responsable de McLaren, Ron Dennis. «Nuestra colaboración no ha resultado como nos habría gustado, y no ha sido por la falta de esfuerzo por parte de Honda o McLaren, pero ha llegado el momento de avanzar en direcciones diferentes. Esperamos ver la vuelta del gran nombre de Honda a lo más alto, destacaba un Brown que ha llevado estas negociaciones de manera personal desde el principio.

El acuerdo entre McLaren y Renault es inédito en la historia de la Fórmula 1. Nunca antes el fabricante francés había suministrado a los británicos, lo que supone un horizonte lleno de dudas pero también muy emocionante para ambas partes. El acuerdo firmado por tres años les garantiza tiempo para desarrollar un monoplaza competitivo, aunque previsiblemente la primera campaña será la más difícil. El precedente más parecido es el acuerdo entre McLaren y Peugeot en 1994, precisamente después de la primera época junto a Honda. Después de más de una década 'en la pomada', cayeron con estrépito hasta el cuarto puesto final, aunque lograron subir ocho veces al podio ese año.

A la espera de Alonso

La única noticia que no se confirmó este viernes en el paddock de Singapur es qué va a hacer Fernando Alonso. El piloto español había avanzado en las jornadas previas que esperaría la decisión de McLaren para anunciar la suya, así que sólo es cuestión de tiempo que hable.

Ahora mismo, la opción que más fuerza tiene es la de quedarse. El asturiano sólo quiere firmar una temporada con opción a otra más, como hizo el pasado año, pero el equipo quiere retenerle al menos tres temporadas. De aquí a Malasia, se resolverá la situación.

Fotos

Vídeos