Un Hamilton perfecto acecha el liderato

Inapelable victoria del británico en Silverstone, que lo pone a un punto del liderato al fallar VettelSainz fue embestido por su propio compañero en la segunda vuelta y Alonso abandonó por otro fallo mecánico

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Cuando a Lewis Hamilton le confirmaron el sábado que tenía la 'pole', sabía que ayer iba a llevarse la victoria. Era una sensación fiable, casi una certeza, visto el rendimiento mostrado en las sesiones de entrenamientos libres. Ni la amenaza de lluvia, que se quedó en eso, impidió que el británico conquistase una de sus carreras más dominantes de los últimos tiempos. Fue líder de principio a fin, sin temer por unos neumáticos que, a la postre, hundieron a Ferrari.

Y es que, además de la buena (pero previsible) remontada de Bottas, los protagonistas fueron los coches de rojo, en este caso negativos. Tras una carrera anodina en la que hubo entre poca y ninguna emoción por la victoria, a falta de diez vuelta, todos los aficionados se levantaron de sus asientos al ver que los monoplazas de Ferrari fallaban. El primero fue el finlandés Kimi Räikkönen, que vio cómo sus neumáticos superblandos se hundían, primero, y después pinchaban.

En la escuadra italiana se encendieron las alarmas, porque veían que ese problema podía reproducirse en el coche del líder del Mundial, como así fue. Vettel, que estaba peleando por mantenerse por el podio, padeció un pinchazo que le mandó demasiado lejos de los puestos de arriba, y que casi le cuesta el primer puesto de la clasificación general.

El enfado de Ferrari era notable, como no podía ser de otra manera. Dos pinchazos con apenas dos minutos de diferencia levantaron las iras del equipo italiano, especialmente cuando vieron que podía peligrar el liderato de Vettel. Aunque salvaron el podio de Räikkönen, ya han confirmado que van a investigar lo ocurrido para que en Hungría, dentro de dos semanas, no ocurra lo mismo ni algo similar.

Arranque con problemas

La carrera arrancó con problemas y malas noticias para los intereses españoles. El madrileño Carlos Sainz fue embestido por su propio compañero, Daniil Kvyat, y vio cómo sus opciones y esperanzas de puntuar en un fin de semana muy complicado se quedaban en la cuneta. Como es normal, el español no estaba nada contento con su vecino de box, máxime en un momento en el que Red Bull les está mirando a los dos con lupa para pensar qué hace con ellos en la próxima campaña.

Si la de Sainz fue una acción fortuita y producto de la mala suerte, lo que le ocurrió a Fernando Alonso, no por menos esperado o conocido, fue menos doloroso. El piloto asturiano se quedó fuera de la prueba británica en la vuelta 34, después del enésimo alarido de «no power, no power». Las opciones de McLaren tampoco fueron mucho mejores durante esa mitad de prueba en la que duró en pista. En un trazado tan técnico y competitivo como Silverstone (con zonas lentas y rápidas por igual), el MCL32 mostró más carencias que virtudes. Tras una salida sin muchos alardes, que además pronto se vio cortada por el coche de seguridad, Alonso no tuvo muchas opciones de pisar la zona de puntos en ningún momento.

La cita de Hungría en quince días va a suponer un punto de inflexión en esta nueva temporada de fiascos para el veterano español, que reclamó cambios urgentes a su equipo. La tercera evolución de la unidad de potencia Honda ha dado buenos resultados, al menos mientras ha estado en pista, por lo que aún queda por ver si cuando se solventen los problemas de fiabilidad, esas buenas sensaciones se convierten en buenos resultados. El tiempo será el juez que lo dictamine.

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