Carrera redonda para Márquez en Jerez

Marc Márquez celebra la victoria en Jerez con su bandera. :: JORGE GUERRERO. afp/
Marc Márquez celebra la victoria en Jerez con su bandera. :: JORGE GUERRERO. afp

El español se pone al frente de MotoGP en una accidentada prueba marcada por la caída de Dovizioso, Lorenzo y Pedrosa

BORJA GONZÁLEZ JEREZ DE LA FRONTERA.

Pese a clasificarse quinto en la parrilla, algo hacía aventurar que Marc Márquez se iba a enfrentar ayer a la gran oportunidad de ganar en Jerez, algo que no había conseguido desde su mágico 2014. Su principal amenaza tenía que venir desde el otro lado del box, del motivado pero tocado Dani Pedrosa. El piloto de Sabadell, que se juega en estas fechas su futuro en la clase reina, había vuelto a probar que el trazado andaluz es uno de esos en los que es capaz de sacar lo mejor de sí mismo, aunque esta vez llegaba a la carrera con la rémora de las secuelas de la lesión que se produjo en Argentina, cuando fue alcanzado por Johann Zarco. Esto dejaba en interrogante su capacidad competitiva, también con algunas dudas en los rivales.

Sí, las Suzuki se habían mostrado muy efectivas, aunque sea difícil todavía verlas como unas amenazas reales en la pelea por ganar carreras. También habían mostrado una buena versión las Ducati oficiales, sin llegar al nivel de Márquez, por lo menos en el caso de Andrea Dovizioso; por su parte, Jorge Lorenzo había enseñado en entrenamientos una versión más sólida, aunque su dubitativo arranque de curso y el bajón anímico que había mostrado tras el fiasco de Austin generaban dudas. Punto y aparte era la situación de las Yamaha precarrera, muy desdibujadas, algo que se confirmó a partir de las dos de la tarde en el trazado jerezano.

Tras un arranque meteórico de Lorenzo -ya se le vio en este papel en carreras como las de Aragón o Malasia de 2017-, Márquez fue capaz de ir remontando posiciones hasta colocarse en la cabeza, siempre muy centrado en evitar que Pedrosa pudiese ponerse al frente de la prueba. Para ese objetivo contó con la ayuda de un peleón Lorenzo, que al igual que los otros dos pilotos de cabeza, Dovizioso y el propio Pedrosa, no fue capaz de retener el empuje del campeón del pasado curso.

La caída del suizo Luthi -antes se habían ido al suelo Alex Rins y el autor de la 'pole', Crutchlow- llenó de grava la rápida zona bautizada con el nombre de Crivillé; al pasar por ahí, Márquez a punto estuvo de caerse al suelo. Y esto, en vez de ser una señal de aviso para bajar un punto, fue lo contrario, el acicate que le permitió romper la carrera. Un par de vueltas después había quedado claro que la victoria iba a ser sí o sí para él, aunque no se pensaba que iba a tener tanto valor.

Vuelco

Porque en la vuelta 18, en la famosa curva Dry Sack, la prueba dio un vuelco de 180 grados. Dovizioso frenaba demasiado tarde, Lorenzo lo hacía un poco antes pero no en el punto preciso, y giraba su Ducati para aprovechar el fallo de su compañero de equipo. Esto sin percatarse de que el tercero en liza, Pedrosa, había conseguido meter su Honda en la línea de la curva. Lorenzo le tocó e hizo que su moto le lanzase por los aires, mientras la moto del mallorquín impactaba contra la de Dovizioso. En resumen, un triple cero de tres rivales importantes para Márquez, sobre todo el italiano; una acción sin sanción, con algo de polémica pero en la que los protagonistas no se pusieron de acuerdo. Nadie culpó a nadie, pero Dovizioso apuntó más a Pedrosa, lo mismo que Lorenzo, mientras que el de Honda se sorprendió por esta reflexión a la vez que se indignaba por ni siquiera ser recibido por Dirección de Carrera, cuando buscaba entender el rasero de las sanciones.

Al final fueron Zarco y Iannone los que terminaron acompañando en el podio a Márquez, que llegará a la quinta prueba, la de Le Mans, con doce puntos de ventaja sobre Zarco, y con la prueba fehaciente de que, efectivamente, Honda ha acertado de pleno con la moto 2018, lo que le hace ser aún más favorito para lograr el título en la clase reina.

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