Carlos Sainz cede 16 minutos, pero sigue líder del Dakar

Sainz atraviesa una dificultad en la etapa de ayer, entre Chilecito y San Juan, en Argentina. :: afp/
Sainz atraviesa una dificultad en la etapa de ayer, entre Chilecito y San Juan, en Argentina. :: afp

Conserva una renta en cabeza de casi tres cuartos de hora a falta de dos etapas, y la especial de motos se suspendió por el mal tiempo

D. SÁNCHEZ DE CASTRO MADRID.

Va a ser un Dakar a cara de perro hasta el final. La mejor noticia para Carlos Sainz y Lucas Cruz es que llevaron su Peugeot 3008 DKR hasta la meta de San Juan sin demasiados problemas, en un día en el que el mayor temor era romper. El líder está a sólo dos días de coronarse por segunda vez en el raid más duro y mítico del mundo, pero aún le queda una jornada más para poder sentirse campeón.

Y es que este Dakar no va a dejar margen de fallo. Dejarse más de un cuarto de hora en la duodécima jornada de trabajo no entraba dentro de los planes y, aunque aún tiene 44 de colchón, Peterhansel y Al-Attiyah (este a la espera de un milagro) han prometido batalla hasta el final. Aunque todo apunta a un nuevo doblete de Peugeot, los hombres de Toyota van a intentar arañar la victoria en los últimos kilómetros de competición. Cosas más raras se han visto en las 39 ediciones del Dakar que se han disputado hasta ahora.

Uno de los factores que tendrán que considerar es el ma tiempo, que ya ayer obligó a cancelar la especial para motos y quads. Los corredores de estas dos categorías agradecieron este descanso inesperado, ya que era la segunda jornada de la segunda maratón y a muchos ya les empezaban a pesar demasiado los kilómetros acumulados. Las duras condiciones con las que se preveía el día desde Chilecito obligaron a que la organización, primero, modificase el recorrido, y después decidiese anular por completo la parte cronometrada. Una gran noticia para Matthias Walkner, a quien Kevin Benavides no le ha podido quitar tiempo, pero también una mala para Gerard Farrés, que tiene un día menos para recortar a Toby Price (y al propio Benavides) en busca del podio.

Con la noticia de la suspensión en motos, los pilotos de coches y camiones ya preveían que iban a tener una jornada difícil. Las fuertes lluvias y viento que están azotando esa zona de Argentina hacen muy complicado la conducción por las zonas de fuera de pista por las que transitan los corredores, con lo que a sabiendas de eso, Carlos Sainz se planteó el día con la mentalidad de ceder lo justo. Sin embargo, ese pensamiento 'amarrategui' casi le cuesta muy caro.

Lo confesaba al llegar al campamento: «Nos lo tomamos con tranquilidad al principio, pero luego pinchamos y he terminado en tercera posición porque hemos roto el cambio». La mecánica, incluso pese a tener a un ejército con el logo de Peugeot para ayudarles, puede ser un factor clave en las últimas etapas del Dakar. Una avería en estos momentos sería letal para las aspiraciones de cualquiera, algo que Sainz tiene muy presente y que va a intentar frenar hasta el último momento. Si tiene que romper, que sea el sábado cuando ya haya cruzado la meta final.

Los dos protagonistas del día

La jornada tuvo a dos protagonistas fundamentales: los perseguidores de Sainz. Nasser Al-Attiyah y Stepháne Peterhansel saben que deben llevar la voz cantante si quieren arrebatarle la gloria al español, aunque quizá esa pelea entre ellos sea la mejor aliada para las intenciones del propio Sainz. Durante toda la jornada estuvieron luchando casi codo a codo contra el cronómetro, ora el catarí, ora el francés en cada punto de control. La segunda parte de la especial fue especialmente emocionante, con ambos pasando por los 'waypoints' con menos de un minuto de distancia alternándose al frente de la tabla de tiempos. Aunque fue, finalmente, el piloto de Toyota quien ganó la jornada (tercer triunfo en este Dakar), no tuvo tampoco un día sencillo: llegó con dos ruedas pinchadas.

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