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Lorenzo, ayer en Cheste. :: afp
Lorenzo, ayer en Cheste. :: afp

La despedida perfecta de Lorenzo

  • Gana en Cheste en su última carrera con Yamaha antes de irse a Ducati

Dominio el viernes, 'pole' el sábado y victoria el domingo, en su Gran Premio 250 y en el de la despedida con Yamaha antes de desembarcar en Ducati. «Era muy importante irse con el mejor recuerdo, dejarles el mejor regalo. El fin de semana, más completo, imposible», declaró, satisfecho, Jorge Lorenzo tras cerrar este 2016 con un triunfo que echaban de menos en el 'box' azul desde junio, cuando Valentino Rossi ganó en Montmeló.

Lorenzo aprovechó su buena salida, su buen ritmo y los problemas del campeón del mundo para abrir un importante hueco que le permitió gestionar con cierta tranquilidad el final de la prueba, justo cuando más apretó Márquez, que no tuvo fácil desembarazarse de sus compañeros de grupo, Maverick Viñales, Rossi y un peleón Andrea Iannone. «Disfruto mucho cuando estoy en un grupo con Iannone», reconoció el del Repsol Honda, que pudo cerrar la temporada con un buen segundo puesto en una carrera marcada por el tapón en el que se quedó metido en el inicio.

Tras Lorenzo y Márquez cruzó la meta Iannone, que sacó todo el provecho posible a su Ducati mientras que por detrás Dovizioso sufría para mantener un sexto puesto que terminó siendo para Pol Espargaró, enfrascado durante toda la carrera en una bonita pelea con su hermano Aleix. Los dos también en modo despedida -el primero pasará a KTM mientras que el segundo correrá con Aprilia-. Un podio con tres motos diferentes y con la que será la moto de Lorenzo a partir de este martes, en un trazado poco propicio tradicionalmente para la moto italiana.

«Hemos visto que Ducati es una moto más consistente, que puede optar al podio en todas las carreras y es una buena noticia que Andrea hoy haya hecho una gran carrera y un buen ritmo», confesó Lorenzo, que por contrato no podrá hablar de su nueva marca hasta el próximo 1 de enero.

La de Valencia fue la carrera de las despedidas, la más emotiva la de Lorenzo del que ha sido su equipo en los últimos nueve años. El mallorquín recibió una cerrada ovación al regresar al 'box', a lo que correspondió dando las gracias uno por uno a todos los miembros de Yamaha, a los mandamases, al personal general, a sus mecánicos, a los de Rossi e incluso al piloto italiano, que recibió con una sonrisa a un compañero de equipo con el que ha mantenido una tensa relación en los últimos meses. «Le deseo buena suerte, y espero que con la Ducati sea más competitivo de lo que lo fui yo», declaró con una sonrisa el italiano, que destacó la mejora de nivel a la que se han empujado el uno y el otro.

El francés Johann Zarco (Kalex) concluyó la temporada como los grandes campeones, con su séptima victoria de la temporada en Moto2, las mismas que el surafricano Brad Binder (KTM) en Moto3.

Alex Rins (Kalex), que concluyó la carrera en quinta posición, al ser superado en la última curva por el británico Sam Lowes (Kalex), pudo certificar la tercera plaza final por escasamente un punto sobre el italiano Franco Morbidelli (Kalex), que acabó tercero, por detrás del suizo Thomas Luthi (Kalex).

Binder ratificó su superioridad durante la temporada, en la que logró un margen de ventaja sobre su inmediato perseguidor en el campeonato, el italiano Enea Bastianini (Honda), de 142 puntos, apenas cinco puntos menos que los que sumó Valentino Rossi en 2005 en MotoGP respecto a su compatriota Marco Melandri.