Diario Sur

Crutchlow, el más listo en el rebote

Márquez rodaba líder en solitario cuando la avaricia se le cruzó en el camino en la vuelta 10. :: afp
Márquez rodaba líder en solitario cuando la avaricia se le cruzó en el camino en la vuelta 10. :: afp
  • Deja en evidencia a los pilotos oficiales al aprovechar la caída de Márquez para ganar sin oposición su segunda carrera este año

Fue como Felipe Reyes teletransportado al asfalto, el pívot que eterniza sus movimientos hasta hacerse con el rebote decisivo mientras todo el público sabe lo que va a suceder. Capturas que se lucha por ellas, se buscan y sólo así, a veces, se encuentran. Cal Crutchlow no puso sobre la parrilla ardiente nada de lo que cualquier otro piloto carezca, menos aún los de rango oficial. Pero es un corredor, el habitante de la Isla de Man, que no se arruga, que busca lo máximo y no entiende este final de temporada como un cúmulo de carreras basura ahora que el campeón ya fue coronado en Japón.

Algunos de sus rivales tienen cierta licencia, atenuantes como el de Valentino Rossi que se dejó las gomas remontando desde la decimoquinta plaza y cuando llegó a la lotería del podio iba ya con las suelas gastadas. O Marc Márquez a quien sólo la avaricia, esa necesidad de confirmar a cada paso por vuelta que es el número 1 le acabó jugando una mala pasada cuando otro en su lugar, en la vuelta 10 y rodando en solitario habría comenzado a regular su ambición camino del roce de la bandera a cuadros. Pero el de Cervera es así, no acepta roles que le son ajenos. O gana, o gana. «Ha sido un error mío. Iba con cautela pero he frenado demasiado tarde. El límite es muy fino y cuando lo superas te caes». La teoría es así, la conoce perfectamente el tricampeón de MotoGP. Derribado y con su Honda dañada, ambos inertes sobre el césped australiano, Cal Crutchlow recibió la unción del elegido. No porque pasara por allí sino porque se había trabajado una segunda plaza tras un pulso precioso con las Suzuki de Aleix Espargaró y Viñales y la Ducati de Dovizioso, que siguieron con su guerra interna después de que el británico se despidiera de ellos. Era uno de esos momentos en los que el camino queda libre sino para la sorpresa sí al menos para premiar a esos gladiadores para los que la presumible igualdad de condiciones no supera la linde de una frase hecha.

Había, mientras, otro frente abierto. En juego el subcampeonato entre los aún compañeros en Yamaha. Rossi partía cerrando la quinta fila. Casi no veía desde su posición a Márquez, el piloto con más 'poles' en la historia de la cilindrada reina. Con la carrera en marcha poco cambió. Por delante Pol Espargaró hizo la arrancada de su vida y flirteó unos metros con el liderato, hasta que quiso el insaciable Márquez. Marc impuso un ritmo brutal y el Espargaró de Yamaha se sintió cómodo rodando a medio segundo de su estela. Rossi estaba anclado en el puesto 13 y Lorenzo en el octavo. Brillante el italiano, apelando a su profesionalidad para escalar posiciones. Undécimo, noveno, séptimo, sexto, quinto... En cada vuelta descontada mejoraba a golpe de adelantamiento. Del mallorquín no se tenía noticias. Siempre cerrando el grupo de los pilotos con máquinas pata negra y las mejores fábrica-cliente los dos puestos que acabó ganando se debieron a caídas de rivales. Ni un ápice de riesgo, de combatividad. Hoy es por el frío, ayer por el agua y mañana la culpa la tendrá el empedrado. Quiere llegar virgen de sustos y daños a Ducati y cuánto mejor sería para el espectáculo que cediera su Yamaha a otro compañero con ganas de luchar, agradar y ganar.

Viñales, el otro más listo

Con Márquez 'out' y Crutchlow haciéndose con el rebote, Rossi sí dio la talla y avanzó al segundo puesto, aunque sin resuello ni gomas para intentar algo más. La batalla para confirmar el podio fue lo mejor de la carrera. Aleix, Dovizioso y Viñales hicieron de trileros -ahora me ves, ahora no- y fue el de Figueres el más listo de la clase.

La jornada comenzó en Moto3 con 16 caídas, dos salidas, pilotos que se fueron al suelo y volvieron para disputar la segunda manga. Un mar de remontadas y accidentes durísimos de digerir que concluyeron con Binder y Locatelli destacados y un final de infarto para asignar la tercera plaza, que fue para Aron Canet. En Moto2, más suspense. Rins cayó, zarco acabó el duodécimo y Luthi se les acerca en la tabla.