Waterpolo Marbella: Talento y trabajo para lograr un ascenso

Waterpolo Marbella: Talento y trabajo para lograr un ascenso

El equipo ha conseguido un puesto en la categoría de plata con una plantilla de entre 11 y 19 años

JULIO RODRIGUEZMARBELLA

Complicidad, automatismos, disciplina, sacrificio, convicción, creatividad. El sueño de cualquier entrenador es reunir estos conceptos en un equipo. En el mejor de los casos algunos tardan años en aplicar estas características a su vestuario, otros simplemente no lo consiguen. El Club Waterpolo Marbella es el ejemplo ideal de consolidación de un proyecto cimentado en desarrollar todos estos apartados antes incluso de que las jugadoras lo sepan por su precocidad.

La temporada anterior la entidad marbellí fue la única de la provincia en competir en categoría nacional con dos conjuntos séniors: el masculino y el femenino. Los chicos acabaron sextos en su debut. La falta de patrocinios, el trasiego de disputar los partidos como local a 100 kilómetros de casa, en Torre del Mar, por la falta de piscinas homologas para la competición en Marbella empujó a la desaparición del equipo. Hoy la mayoría de ellos juega en la misma o superior categoría en Málaga, Granada, Sevilla y Tenerife.

El caso de las chicas es el de la unidad inquebrantable. Tras tres temporadas en Primera Nacional (2014- a 2017), el segundo escalón del waterpolo español, teniendo que competir en el exilio por la misma circunstancia que los chicos, la pasada campaña acabaron descendiendo. También hubo bajas importantes de jugadoras claves. Ángela Ruiz firmó en Tarrasa con el que jugó la final de la Copa de la Reina el presente curso contra uno de los mejores equipos de Europa, el Sabadell. Paula Nieto se enroló en el prestigioso Sant Andreu de División de Honor al igual que Susana Díaz, cedida al Dos Hermanas. Sin embargo, el equipo se resistió a desaparecer como el masculino. En la cabeza, una meta: recuperar su plaza en Primera Nacional.

Un plantel renovado

La plantilla de las guerreras marbellíes la componen 16 chicas de entre 11 y 19 años. En común, todas llevan jugando al waterpolo prácticamente desde que aprendieron a nadar de la mano primero de Jorge Botello y después de su hermano Miguel Ángel, 'Miki', que ha dirigido a las chicas a una nueva gesta. Tan convencidas estaban de volver al lugar que merecían que es difícil encontrar un grupo tan precoz con un nivel de compromiso similar. Entrenan de lunes a viernes en la franja más sacrificada: de 22.00 a 23.30 horas y doblan sesión tres días a la semana a las 15.00 horas. Nadie les obliga, no cobran ni lo hacían cuando estaban en Primera Nacional. En el club se preocupan porque el rendimiento académico, la mayoría de ellas estudian en secundaria, sea el óptimo.

El sueño de hacer la temporada de sus vidas se cumplió hace tan solo una semana. El pasado domingo levantaron el título de campeón de España de segunda categoría en Bilbao. Pero para llegar a este punto, primero hay que recordar cómo alcanzaron esta fase final. El derecho de pugnar por este torneo solo lo consiguen las campeonas y subcampeonas regionales. Las chicas del C.W. Marbella arrasaron en la Liga Andaluza Absoluta con una temporada que solo se puede definir como perfecta. Disputaron 22 partidos y los ganaron todos sumando 308 goles a favor. Terminaron la liga regular con 18 triunfos, ganaron la eliminatoria a doble partido en semifinales y volvieron a vencer en la final en ambos choque al filial de Dos Hermanas.

Con los deberes hechos para lograr entrar en el Campeonato de España en Bilbao, faltaba salvar el inconveniente más grande de todos, el económico. Sin patrocinios ni privado ni público, solo con el apoyo de madres y padres comprometidos, a última hora se consiguió viajar hasta el País Vasco. La pena fue que de las 16, solo trece podían formar en la convocatoria. Sin la opción de competir se quedaron María Aguilera, Alejandra Aguadé y Mari Ángeles Dueñas (once años) que participaron en la competición regional de manera activa y también tienen su porción del éxito. De hecho los entrenadores cuyos equipos afrontaron cinco partidos en tres días destacaron que el nivel físico fue un factor fundamental para la victoria final. Las teóricas titulares disfrutaron en la Liga Andaluza de bastante descanso gracias al buen hacer de las más pequeñas.

Las trece campeonas son Virginia Aguadé, Carla Ramírez, Sofía Anaya, Monica Anillo, Carla Parra, Sara Dueñas, Ainhoa Vizcaíno, Claudia Caro, Carmen Moreno, Elena Díaz, Lucía González, María Piña, Laura Dueñas. Prácticamente medio equipo compone la selección andaluza infantil que también entrena su técnico Miki Botello.

En la fase de grupo ganó dos de los tres partidos para alcanzar las semifinales. Superaron a Campusesport de Mallorca (8-3) y al CW Castellón de Jorge Botello (11-5). La primera derrota de la temporada cayó contra el EW Zaragoza (6-9), pero el destino guardaba una oportunidad de revancha. Con todo en contra las guerreras marbellíes disputaban el pase a la final contra el anfitrión, el Askartza Claret. Jugaba en su piscina, con su público, con una de las árbitro vasca. En ese partido el equipo maduró de golpe. Empataban a diez goles, quedaban 25 segundos y defendían. Cerraron líneas de pase, robaron la pelota y en el contragolpe expulsión temporal de una rival. Con una de más y 16 segundos por jugar el talento salió a relucir. No se precipitaron, aguantaron hasta el final moviendo la pelota de un costado a otro para encontrar a Carmen Moreno sola con la defensa volcada en el lado fuerte para marcar sobre la bocina.

Después de ese partido, todas tenían en la cabeza que esta era su final. Enfrente el único rival que le había derrotado, Zaragoza. El guion fue distinto. Siempre mandó en el marcador el Marbella que vencía 6-3 pero las mañanas igualaron a un minuto del final. Entonces emergió la figura de la capitana Lucía González para hacer el definitivo 7-6 a falta de 40 segundos. La posterior defensa épica dio el título a un equipo sobresaliente que plasmó un trabajo que empezó el primer día que perdieron la categoría. Del primer ascenso en 2014 solo quedan Elena Díaz, Lucía González, Carmen Moreno y Laura Dueñas. Curiosamente su hermana Sara, que salía en aquella foto hace cuatro años animando a la mayor, fue la semana pasada la máxima goleadora del equipo con doce tantos. Para más compromiso de las Dueñas, la más pequeña de las tres hermanas, Mari Ángeles, es la benjamín de la plantilla con solo once años. En la foto con el polo blanco del CW Marbella doce de las trece campeonas de España que se colgaron la medalla. Solo falta la capitana, Lucía González, que durante este fin de semana está convocada por la Federación Española de Waterpolo en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat para una tecnificación de entrenadores. Sí, además de jugar también enseña waterpolo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos