Encuentro Banco Sabadell

Nadal: «Con Cataluña hay un conflicto desagradable y preocupante para el país»

Nadal, durante el encuentro en Málaga. / Ñito Salas

El número 1 del tenis mundial muestra su lado más personal en Málaga en un encuentro organizado por el Banco Sabadell

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

Tiene en sus espaldas la responsabilidad de estar considerado el mejor deportista español de la historia. Pero él no se considera un héroe ni una estrella, pese a que su palmarés es interminable y sus ingresos, millonarios. Rafa Nadal, a sus 31 años, vuelve a estar en la cima del mundo del tenis –«un logro más, una recompensa a tu trayectoria»–, pero en las distancias cortas su naturalidad, su apariencia de chico normal no parece simulada.

El tenista mallorquín estuvo ayer en Málaga en un evento privado organizado por el Banco Sabadell y que reunió a un millar de personas en el Palacio de Ferias. Allí, en un acto con preguntas informales moderado por el subdirector general y director de Comunicación y Relaciones Institucionales de Banco Sabadell, Ramón Rovira, Nadal se mostró como el yerno perfecto, el chico guapo y educado que se expresa correctamente y que no rehúye ninguna pregunta. Por supuesto habló de tenis, de su futura retirada o de su duelo personal con Federer. Pero también de sus relaciones familiares, de su devoción por el chocolate y hasta de política, ya que entró de lleno en el conflicto catalán. El lado más humano de Nadal, un deportista que parece sobrehumano.

El número 1. «A día de hoy, mi objetivo es ser feliz con el tenis»

Tras la introducción del director territorial de Banco Sabadell, Juan Krauel, Nadal empezó hablando del número 1 mundial logrado recientemente. «Ser número 1 no tiene ninguna influencia sobre mí. Es un logro más, una recompensa a tu trayectoria, a tu trabajo. Pero no me levanto pensando en eso. Ser número 1 no te asegura nada», aseguró el tenista. «No es más especial ahora que la primera vez. Entonces sí era un objetivo, porque llevaba muchos años en el segundo puesto, Federer estaba muy alto y además venía por detrás Djokovic. Entonces sí fue una gran ilusión. Adía de hoy mi objetivo es ser feliz jugando al tenis, seguir siendo competitivo, estar sano, eso era vital. Lo que realmente me hace feliz es sentir que estoy capacitado para luchar por todo».

En la imagen superior, Ramón Rovira, Nadal, Marc López y Lola Ochoa. A la izquierda, Juan Krauel, director territorial del Sabadell. Al lado, el tenista, con varios seguidores. / Ñito Salas

Futura retirada. «No tengo miedo a dejarlo, no todo es tenis»

Nadal no dudó en hablar de sus fragilidades, de las dudas que tuvo sobre su juego cuando no llegaban los resultados. Lo calificó de «lesión mental». Pero aseguró que no se planteó en ningún momento la retirada. «Si no me hubiera recuperado, no sé qué habría pasado. Si sintiera que no estoy capacitado para competir... afortunadamente puedo decidir cuándo decir adiós. Para mí no todo es ganar; es importante, pero igual de importante es estar satisfecho con lo que uno hace». Se le cuestionó al de Manacor si puede alcanzar los 19 Grand Slam que ha ganado Federer, su gran rival (Nadal tiene 16 en su palmarés). «Sí puedo alcanzarlo. Es difícil, pero se puede. Tampoco nadie me garantiza que pueda estar jugando hasta los 36 años. Jugaré hasta que mi cuerpo y mi mente me lo permitan. No tengo miedo a dejarlo. No todo es el tenis, hay más cosas. Puedo ser feliz sin jugar al tenis, aunque la adrenalina que te da el deporte es difícil encontrarla en otras cosas», afirmó.

Sus hábitos. «Vivo aún en casa de mis padres y cocino a ratos»

Contó el tenista algunos detalles de su vida más allá del tenis. Por ejemplo, que cuando no está de viaje por medio mundo para competir, vive con sus padres. «Vivo aún en casa de mis padres. Cocino a ratos, me gusta el pescado y también la pasta». La alimentación de un deportista es muy importante y el tenista explicó que ha variado su dieta en los últimos años para mejorar su rendimiento. «El chocolate me gusta mucho, pero intento comer lo menos posible. Hemos tenido que corregir cosas en la alimentación, el chocolate, las aceitunas... Hay que ir cuidando estos detalles. Ha habido que poner un poco de orden», admitió.

El conflicto catalán. «No entiendo a España sin Cataluña»

Nadal no ha dudado en otras ocasiones en dar su opinión sobre diferentes temas de actualidad política, algo muy poco habitual entre los deportistas de élite. Ayer se le cuestionó sobre Cataluña y el independentismo. «Yo me siento muy balear y muy español. No es contradictorio. Hay un conflicto desagradable, se ha llegado a una situación que yo creo que es preocupante para el país en general, un estado de crispación que es desagradable. No me gustan los problemas, he pasado muchas épocas de mi vida en Cataluña, me siento muy cercano a los catalanes y nos unen muchas cosas como la lengua. Pero desde mi sentimiento no entiendo una España sin Cataluña y una Cataluña sin España. No sé si es que no lo entiendo o es que no me gustaría verla, pero todo se malinterpreta. Cuando todo se radicaliza, la solución es difícil», argumentó. Nadal se mostró conciliador y arrancó el aplauso del público en este momento de la charla. «Desde mi humilde punto de vista me gustaría que se solucionaran las cosas hablando, llegando a un punto de encuentro. Que los catalanes no sientan que se les desprecia en España y que en España no se sienta que se le desprecia en Cataluña. Tenemos muchas cosas en común y es el momento de intentar poner cordura al asunto. Juntos somos mejores», concluyó.

Su familia. «A mi gente no le cuesta decirme cuándo algo está mal»

Nadal habló de su entorno más cercano, de esa familia que algunas veces se ha calificado como un clan: «No creo que seamos un clan. Se exagera mucho. Somos de un pequeño pueblo de Mallorca y hay mucho contacto con la familia. Yo siempre he sido familiar. Intento repartir mi tiempo entre la familia, los amigos, evidentemente mi novia también (risas). A nivel familiar, de ningún éxito mío se hacen grandes hazañas ni historias más allá de lo que son», aseguró. «La gente que tengo alrededor nunca ha dudado en decirme si algo está mal. Es importante que te puedan decir si vas bien o no. Siempre me he dejado ayudar». Sobre la decisión de su tío Toni, su entrenador de toda la vida, de dejar de trabajar con él, Nadal dijo: «No sé si le echaré de menos, no puedo predecir el futuro. Ha sido una persona que durante toda mi vida ha estado a mi lado y será un cambio importante al que adaptarse».

La cantera española. «Hay futuro, pero no se nos puede nublar la vista»

El tenis español vive un momento histórico. Los dos números 1, tanto masculino como femenino, son españoles, con Nadal y Garbiñe Muguruza. Pero, ¿cómo ve el futuro y la cantera el mejor español de la historia? «Hay que ver cómo evolucionan los jóvenes. Ojalá este momento único por el que pasa el tenis español sirva para crear energía positiva y optimismo y seguir trabajando en la cantera. Hay futuro, tendríamos que tener un futuro positivo, pero no se nos puede nublar la vista. Davidovich –tenista malagueño considerado uno de los grandes valores del tenis español– ha ganado Wimbledon júnior, Pablo Carreño lo está haciendo bien. Pero en los últimos 30 años salieron muchos más jugadores, nos hemos quedado un poco parados».

Cambios en el juego. «Ahora se ven muchos errores porque se juega a todo o nada»

En la recta final del evento, que duró una hora y media, Nadal compartió escenario con Marc López, su compañero en dobles con el que ganó el oro olímpico en Río y también con Lola Ochoa, tenista paralímpica y empleada del Sabadell. Nadal opinó sobre el relevo de Conchita Martínez como capitana del equipo de Copa Davis: «Ha hecho una gran labor, pero la Federación ha decidido que hay otras personas. Que Conchita haya estado tres años es un tiempo razonable. Hay otros exjugadores de renombre que también merecen esta oportunidad». También se inició un interesante debate sobre los cambios en el tenis, en el que cada vez predominan más la potencia y la velocidad. «Todo va mucho más rápido. Se ha perdido el saber colocar bien la pelota, tener paciencia para atacar», dijo López.

Se le cuestionó a Nadal sobre posibles cambios en las reglas para cambiar el juego: «Ahora se ven muchos errores porque se juega a todo o nada. Se podía sacar desde más atrás, subir la red... No sé. Hay que preguntarles a los espectadores. Vivimos de la televisión, del público, y hay que intentar que la gente se emocione con nuestro espectáculo», afirmó.

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