Regino Hernández rebosa optimismo: «Voy a luchar por la medalla»

Regino Hernández posa para SUR el pasado mes de diciembre en el castillo de Sohail. /M. Rivas
Regino Hernández posa para SUR el pasado mes de diciembre en el castillo de Sohail. / M. Rivas

Disputa la próxima madrugada sus terceros Juegos y es optimista tras probar el circuito: «Es muy divertido, con muchos saltos»

MARINA RIVAS

Dicen que a la tercera va la vencida y este es el mejor momento para creerlo. Regino Hernández se niega a repetir errores del pasado. El ‘rider’ malagueño se encuentra a sólo unas horas de lograr uno de sus mayores sueños de su trayectoria deportiva: meterse en la final de snowboard cross de los Juegos Olímpicos de invierno en Pyeon-gchang (Corea del Sur) y, por supuesto, hacer todo lo posible para obtener la ansiada medalla. Así lo aseguró a este periódico durante la jornada de ayer, desde la residencia del equipo español: «Tengo muchísimas ganas de que llegue el día de competición para poder darlo todo. Voy a luchar por la medalla». Palabras que ha repetido con confianza durante los meses previos al campeonato y que tendrá que defender en las rondas de clasificación, la próxima madrugada (a las 3.00 hora española) y, de pasar a la ronda final, a partir de las 6.45.

Salida, capacidad de reacción, velocidad y fortaleza, las claves

En su modalidad, Hernández parte además como el mejor español de los 40 participantes en la lista de salida con respecto a la clasificación de la Copa del Mundo (séptimo mientras es el 12.º, y Herrero, 46.º). Se trata de una de las pruebas más atractivas visualmente para el espectador: una intensa bajada por una serie de rampas, saltos y curvas que no realiza solo, sino en grupos de entre 4 y 6 ‘riders’, con los que competirá para clasificarse cara a la siguiente ronda. Así, hasta la final, resulta vencedor el que pare el ‘crono’ en el menor tiempo posible. Los aspectos clave, sin duda: la velocidad, la capacidad de reacción, la salida (uno de los fuertes de Hernández) y la fortaleza para poder aguantar los posibles ‘cuerpo a cuerpo’ que se produzcan durante la bajada. Una lucha contra los mejores del mundo, entre ellos, como favoritos, el australiano Alex Pullin y el francés Pierrre Vaultier (actual campeón olímpico y mundial), pero en la que, seguro, el malagueño jugará todas sus cartas para cumplir su objetivo: su primera medalla olímpica.

Regino Hernández –nacido en Ceuta, aunque residente en Mijas costa desde que tenía un año– no es ningún novato y sabe que, pese que a los nervios pueden ser su peor baza, la experiencia juega a su favor. A sus 26 años, estos ya son sus terceros Juegos, tras su primera aparición, con sólo 17 años (entonces era el más joven de la selección nacional) en Vancouver 2010 y, más tarde, en Sochi 2014. Por desgracia, en ninguna de las participaciones resultó agraciado. En ambas ocasiones, por caídas que lo llevarían a cerrar su campeonato en los puestos 31.º y 21.º, respectivamente. «Estos Juegos ya no me pillan por sorpresa, como los primeros. Estamos preparados y, siendo realistas, tenemos nivel para conseguirlo», valoró Hernández en una entrevista con este periódico un mes antes de partir para los Juegos. En ella, además, rememoró su primera gran experiencia en esta cita: «Vancouver fue raro, yo no luchaba por ir a unas Olimpiadas. El año anterior fue mi debut en la Copa del Mundo y me lo encontré de repente».

En el mejor momento

Esta vez será diferente. Después de coronarse como subcampeón mundial junto a Lucas Eguíbar y hacerse con un primer puesto en la Copa del Mundo en Montafon, entre otros, el malagueño asegura estar en el mejor momento de su carrera, incluso, después de haberse recuperado por completo de fracturarse la muñeca. «La lesión no me está dando problemas», sentenció. Y es que, además, Hernández está convencido de sus oportunidades en el circuito, en el Phoenix Park, según explicó, más similar al estilo con el que se inició en la competición, el ‘freestyle’. «Hemos estado probando el circuito y la verdad es que estamos muy contentos. Es un circuito muy divertido, con muchos saltos», aseguró poco después de probarlo junto a sus dos compañeros de selección, Laro Herrero y el ya mencionado Eguíbar, diploma olímpico en Sochi y abanderado en la ceremonia de apertura este año.

El mijeño, poco antes de comenzar el entrenamiento ayer en Pyeongchang.
El mijeño, poco antes de comenzar el entrenamiento ayer en Pyeongchang. / Sur

Este último es compañero de buenas vivencias y también de infortunios, como la muerte de su entrenador, el exseleccionador nacional, Israel Planas. «Falleció justo después de los últimos Mundiales de un infarto con 41 años… Es una de las personas a las que le dedicaría mi medalla», se sinceró Hernández. Aunque no sería el único que sería homenajeado de hacerse con la presea. En su memoria, también estaría Ángel Moreno, uno de sus amigos de la infancia, natural de Fuengirola, que perdió la vida a los 24 años en un accidente de snowboard en Sierra Nevada. Sobre aquel momento, el ‘rider’ olímpico comenta: «Era, después de mis padres y mi familia, el que más me ha apoyado». Y continuó: «Me ha cambiado la forma de ver la vida. Te hace pensar… ¿Para qué me voy a preocupar por cualquier tontería del día a día? Nos hundimos por lo que sea habiendo gente a la que le pasan cosas así y peores».

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