La nueva vida del excampeón mundial Ángel Alonso

Alonso, que posa para SUR en Molina Lario, volvió a Málaga en 2015 tras haber llevado a Guatemala a los primeros puestos. /Salvador Salas
Alonso, que posa para SUR en Molina Lario, volvió a Málaga en 2015 tras haber llevado a Guatemala a los primeros puestos. / Salvador Salas
Taekwondo

El malagueño tuvo que empezar de nuevo al regresar y ya tiene cuatro escuelas en la provincia

FERNANDO MORGADO

Si hubiese que elegir un adjetivo para describir a Ángel Alonso (Torremolinos, 1970), ese sería ‘decidido’. El malagueño posee la determinación que caracteriza a la raza de los campeones. No piensa las cosas más de lo necesario, toma decisiones en cuestión de segundos y las ejecuta. Se aprecia con apenas intercambiar unas palabras. En la cafetería del hotel Málaga Palacio, donde se desarrolla la entrevista, se encuentra cómodo. Está en ‘casa’, en su barrio, cerca de la calle Císter, donde vivió, y del bar ‘La Fragata’, en el que ayudaba a su tío cuando era joven.

No duda ni siquiera cuando se le pregunta por los motivos que lo llevaron a retirarse con sólo 22 años –tras los Juegos Olímpicos de Barcelona, en los que fue el único hombre malagueño en participar y en los que logró un diploma olímpico– y coger un avión para entrenar en Guatemala. «Es fundamental para un deportista tener claro cuál es el momento de su retirada. Si no, acabas arrastrándote. Yo siempre supe cuándo iba a pasar a otra etapa de mi vida, en este caso como entrenador», explica Alonso, al que 20 años en Guatemala –de 1994 a 2013– no le han alterado demasiado el acento, aunque sí se puede notar la huella del país centroamericano en algunas expresiones que emplea.

Misión cumplida

Ahora, el que fuera campeón del mundo en su especialidad en 1990 y 1991 se reinventa de nuevo. Volvió a España en 2015 y dejó atrás los constantes viajes a los campeonatos para pasar a una vida más tranquila en su tierra natal. Su misión en Guatemala como entrenador de la selección olímpica y director técnico de la federación estaba más que cumplida después de construir una estructura deportiva casi de la nada y llegar a rozar con los dedos las medallas olímpicas. En Atenas 2004, Heidy Juárez fue cuarta, y Euda Carias y Gabriel Sagastume, quintos. Ocho años más tarde, Elizabeth Zamora se quedó a las puertas de hacer historia en Londres 2012: su cuarto puesto supo a medalla en un país poco habituado a las gestas deportivas.

Alonso, con Heydi Juárez, que cedió el bronce en Atenas 2004.
Alonso, con Heydi Juárez, que cedió el bronce en Atenas 2004. / SUR

A su vuelta, Alonso tuvo que empezar de cero, pero eso no lo amedrentó en ningún momento. Sus años sobre el tatami curtieron su carácter; nadie le regaló nada para llegar hasta la cima. «Me lo curré y me costó mucho estar en ese equipo», recuerda sobre su cuarto puesto en Barcelona 92. El próximo sábado será gran día para el de Torremolinos. Inaugurará la nueva Escuela Internacional de Taekwondo en el Sport Club Reserva del Higuerón, en Fuengirola. «Tendrá una metodología de enseñanza innovadora en la que se trabajarán las unidades didácticas de entrenamiento basándose en bloques temáticos, pero con contenido muy lúdico. Buscamos el desarrollo emocional e integral del alumno», comenta. El objetivo es el mismo que desde hace unos años marca la carrera de Alonso: crear afición, ‘enganchar’ a los más pequeños a un deporte que a él le dio tanto.

Además de entrenador, Alonso se ha especializado en ‘coaching’ deportivo

La escuela de la Reserva del Higuerón ya cuenta con 20 alumnos de entre 5 y 12 años que la semana que viene serán los protagonistas de una jornada que comenzará a las 9.30 y en la que, además de un entrenamiento de competición y una charla de psicología y ‘coaching’ deportivo dirigidos por Alonso, se reconocerán las trayectorias deportivas de cuatro maestros del taekwondo: Emilio Rodríguez Utrera, Ángel Pérez Romero, Francisco Javier Pérez Díaz y el coreano Bark Jun Sik.

La iniciativa académica de Alonso –que también ha implantado escuelas en Torremolinos, Marbella y Torre del Mar– va viento en popa. «Empezar a crear este proyecto en Málaga, donde el taekwondo no se había apenas desarrollado, es algo muy bonito», confiesa. Pero no es el único en el que se ha involucrado el campeón malagueño desde su regreso a España. Aunque el ‘coaching’ deportivo sea un método relativamente reciente, Alonso cuenta orgulloso que hace ya 25 años, siendo él un joven taekwondista en el Centro de Alto Rendimiento de Barcelona, se interesó por el aspecto más psicológico del deporte, un mundo que considera «fascinante».

Una herramienta útil

Aunque reconoce que se van abriendo caminos, para Alonso el uso de la psicología en el ámbito deportivo aún no es aceptado ampliamente. «El problema es que los deportistas piensan que necesitan un psicólogo cuando algo va mal. Eso es mentira. Un psicólogo te ayuda a fortalecer tu inteligencia emocional, a regular la ansiedad, a desarrollar la concentración, a identificar creencias irracionales, a trabajar con objetivos a corto, medio y largo plazo...», apunta Alonso, que posee un máster en Psicología y Coaching del Deporte por la Universidad Florida de Valencia y actualmente trabaja con la compañía Mind Company Sport, que aplica los principios del ‘coaching’ deportivo en el mundo empresarial.

Posee el mérito de ser el primer español en ganar la medalla de oro en la Copa del Mundo

Pero ante todo Alonso se considera un buen gestor del talento. «No sólo los resultados absolutos determinan el éxito de un técnico, también la capacidad de obtener el mayor rendimiento en el menor tiempo posible y con la menor inversión», apunta el entrenador. Tal vez en esta nueva etapa encuentre a su relevo en la escuela de la Reserva del Higuerón, aunque nadie podrá arrebatar a Alonso el mérito de ser el primer campeón español de la Copa del Mundo y el segundo del Campeonato del Mundo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos