El enésimo reto solidario de Jongeneel

Christian Jongeneel, Francisco Salado y Arturo Bernal, en la presentación de ayer. /C. M.
Christian Jongeneel, Francisco Salado y Arturo Bernal, en la presentación de ayer. / C. M.

El malagueño nadará entre las islas de Tenerife y Gran Canaria con el objetivo de reconstruir un orfanato en India

CARLOS J. MARTÍNEZ

El nadador malagueño Christian Jongeneel (Rincón de la Victoria, 1974) afronta un nuevo desafío con fines solidarios. A través de la Fundación Vicente Ferrer, con el proyecto Brazadas Solidarias, el malagueño se enfrentará a los 70 kilómetros que separan el puerto de Tenerife y el de Gran Canaria. La fecha exacta de la travesía no está confirmada por motivos meteorológicos, pero será entre el jueves y el sábado de la próxima semana. Además, será la primera vez que alguien afronte este reto sin traje de neopreno. La duración de la travesía está estimada en veinticuatro horas sin parar de nadar.

El acto de presentación de la travesía contó con el alcalde de Rincón de la Victoria y vicepresidente primero de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, que alabó la labor de Jongeneel: «Hay un sentimiento en la sociedad malagueña hacia los deportistas que representan los valores del deporte. Brazadas Solidarias ofrece eventos deportivos para recaudar fondos para los más desfavorecidos». Además, aseguró que no dudaron en ofrecerle la ayuda que necesitara: «Cuando Christian nos propuso el tema no dudamos en ningún momento en estar junto a él».

Solidaridad

Jongeneel siempre ha mostrado su lado más solidario de la mano de la Fundación Vicente Ferrer. «A través de Brazadas Solidarias y la Fundación Vicente Ferrer llevamos a cabo muchas actividades en India. Estamos logrando cosas muy bonitas. En este evento no quiero demostrar una capacidad física extraordinaria, sino dar a conocer la actitud que debemos tener para mejorar la vida de los demás», aseguró el nadador malagueño. Para él, el motor que lo ayudará a lograr el reto es pensar en ayudar a los más desfavorecidos: «Siempre pienso en los 25 niños que van a tener un futuro mejor. El sueño no es terminar la travesía, sino llegar a India y ver que lo hemos conseguido».

Las condiciones meteorológicas hacen que el día de la travesía no esté fijado. El nadador malagueño partirá el domingo hacia Tenerife, donde le espera un océano con temperaturas entre 20 y 23 grados de día, pero que descienden considerablemente por la noche. «Quiero empezar la travesía de noche, para afrontar con más energía las bajas temperaturas del agua», confirmó Jongeneel. Una travesía que, además, se podrá seguir en tiempo real gracias al GPS satelital que llevará con él.

Una nueva muestra de que los valores del deporte traen consigo solidaridad. Jongeneel ya cubrió el año pasado una travesía similar, cuando se marchó a Nueva York para darle un par de vueltas a la isla de Manhattan, un ruta que fue de 93 kilómetros y más de veinte horas de duración. En cada brazada, en cada metro, en cada momento de dificultad que atraviese a lo largo de las 24 horas que estará en el mar, veinticinco niños de la India tendrán más cerca su orfanato.

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